06 Julio 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El empresario Omar Chabán se mudó ayer a una nueva vivienda, en el interior del Delta bonaerense, en medio de un fuerte operativo de seguridad de la Prefectura Naval.
En tanto, el colaborador del gerente de República Cromagnon, Raúl Villarreal, pasó su primer día en libertad, pero a las pocas horas pudo observar los primeros carteles de familiares de víctimas frente a su nuevo domicilio, en Constitución. También a la zona llegó Jorge Giralt, padre de uno de los jóvenes muertos en el boliche de Once, quien lamentó que "tanta Policía esté afectada al operativo de custodia cuando debería estar preso". El defensor de Villarreal, el abogado Albino Stefanuolo, dijo que su cliente podría viajar por cuestiones laborales a Río Negro, ante el temor de que "el ocio lo lleve a la depresión".
Con la causa sin detenidos, los abogados de Chabán y de Villarreal, quienes están procesados por homicidio simple con dolo eventual, anunciaron que intentarán un cambio en la imputación para que sea por "estrago culposo seguido de muerte", delito por el cual recibirían una sanción sustancialmente menor de ser hallados culpables.
Protegido
Chabán, fuertemente custodiado por personal de Prefectura, dejó en medio de la oscuridad la casa Papillon, en el arroyo Abra Vieja. A las 5.30 se subió a un bote y llegó poco menos de una hora después a su nuevo lugar de residencia, llamada Don Mariano, sobre el río Carapachay, en los fondos del Delta de Tigre, donde son pocos los vecinos que habitan la zona. La lejana ubicación, a 70 minutos del embarcadero de Tigre, complica más la presencia de familiares que intenten realizar un escrache.
Chabán recibió a familiares de dos jóvenes muertos durante su estadía en Papillon, pero ahora su abogado, Pedro D?Attoli, aseguró que su cliente no va a recibir a más allegados a las víctimas.
D?Attoli dijo que su defendido está bien en su nuevo domicilio. La de ayer fue la tercera mudanza del administrador del local Cromagnon, donde el 30 de diciembre un incendio provocó la muerte de 194 personas, en su gran mayoría jóvenes y adolescentes. (DyN)
En tanto, el colaborador del gerente de República Cromagnon, Raúl Villarreal, pasó su primer día en libertad, pero a las pocas horas pudo observar los primeros carteles de familiares de víctimas frente a su nuevo domicilio, en Constitución. También a la zona llegó Jorge Giralt, padre de uno de los jóvenes muertos en el boliche de Once, quien lamentó que "tanta Policía esté afectada al operativo de custodia cuando debería estar preso". El defensor de Villarreal, el abogado Albino Stefanuolo, dijo que su cliente podría viajar por cuestiones laborales a Río Negro, ante el temor de que "el ocio lo lleve a la depresión".
Con la causa sin detenidos, los abogados de Chabán y de Villarreal, quienes están procesados por homicidio simple con dolo eventual, anunciaron que intentarán un cambio en la imputación para que sea por "estrago culposo seguido de muerte", delito por el cual recibirían una sanción sustancialmente menor de ser hallados culpables.
Protegido
Chabán, fuertemente custodiado por personal de Prefectura, dejó en medio de la oscuridad la casa Papillon, en el arroyo Abra Vieja. A las 5.30 se subió a un bote y llegó poco menos de una hora después a su nuevo lugar de residencia, llamada Don Mariano, sobre el río Carapachay, en los fondos del Delta de Tigre, donde son pocos los vecinos que habitan la zona. La lejana ubicación, a 70 minutos del embarcadero de Tigre, complica más la presencia de familiares que intenten realizar un escrache.
Chabán recibió a familiares de dos jóvenes muertos durante su estadía en Papillon, pero ahora su abogado, Pedro D?Attoli, aseguró que su cliente no va a recibir a más allegados a las víctimas.
D?Attoli dijo que su defendido está bien en su nuevo domicilio. La de ayer fue la tercera mudanza del administrador del local Cromagnon, donde el 30 de diciembre un incendio provocó la muerte de 194 personas, en su gran mayoría jóvenes y adolescentes. (DyN)






