05 Julio 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES. - Dos hombres y una mujer serían los autores del robo a las cajas de seguridad del Banco de la Nación Argentina, según surgió de los videos aportados a la investigación, en los cuales también se ve cómo fue realizado el asalto.
Según se informó, aún se desconoce la identidad de las tres personas que concretaron el robo,luego de un arduo trabajo que fue realizado durante el mes de mayo y que consistía en ir a la zona de los cofres una vez por semana, por la mañana. Una vez allí, seleccionaban algunos de ellos al azar y los abrían haciendo palanca.
Al parecer, según surge de la información recogida en la entidad, uno de los hombres alquiló una de las cajas con un documento falso y podía ingresar al banco sin problemas, lo cual descarta la posibilidad de que haya habido un empleado infiel que favoreció el asalto, como se sospechaba en un principio.
Las filmaciones de la entidad muestran que los ladrones, luego de abrir las cajas, sacaban los elementos que allí había y los trasladaban a la suya. Trascendió que los delincuentes no sabían qué contenían los cofres; los golpeaban de a uno y tras cerciorarse si sonaban o no, los abrían con una barreta. Para que la maniobra no fuera advertida, los ladrones sellaban las cajas con pegamento.
En una de las grabaciones aparece una mujer con un tapado que en varias oportunidades intenta ocultar con el abrigo el momento en que sus cómplices sacan los efectos robados de la caja y luego sale con ellos del banco. Tras haber conseguido ver los rostros de los sospechosos, el juez Norberto Oyarbide decretó el secreto de sumario en la causa por el robo de US$ 200.000, 40,000 euros y valiosas alhajas que fueron sustraídas de las cajas de seguridad.
Ahora los investigadores elaborarán los identikits de los posibles ladrones, especialmente de uno de ellos, a quien en las cintas se ve claramente y que se destaca de los demás por usar una "barba candado". (NA)
Según se informó, aún se desconoce la identidad de las tres personas que concretaron el robo,luego de un arduo trabajo que fue realizado durante el mes de mayo y que consistía en ir a la zona de los cofres una vez por semana, por la mañana. Una vez allí, seleccionaban algunos de ellos al azar y los abrían haciendo palanca.
Al parecer, según surge de la información recogida en la entidad, uno de los hombres alquiló una de las cajas con un documento falso y podía ingresar al banco sin problemas, lo cual descarta la posibilidad de que haya habido un empleado infiel que favoreció el asalto, como se sospechaba en un principio.
Las filmaciones de la entidad muestran que los ladrones, luego de abrir las cajas, sacaban los elementos que allí había y los trasladaban a la suya. Trascendió que los delincuentes no sabían qué contenían los cofres; los golpeaban de a uno y tras cerciorarse si sonaban o no, los abrían con una barreta. Para que la maniobra no fuera advertida, los ladrones sellaban las cajas con pegamento.
En una de las grabaciones aparece una mujer con un tapado que en varias oportunidades intenta ocultar con el abrigo el momento en que sus cómplices sacan los efectos robados de la caja y luego sale con ellos del banco. Tras haber conseguido ver los rostros de los sospechosos, el juez Norberto Oyarbide decretó el secreto de sumario en la causa por el robo de US$ 200.000, 40,000 euros y valiosas alhajas que fueron sustraídas de las cajas de seguridad.
Ahora los investigadores elaborarán los identikits de los posibles ladrones, especialmente de uno de ellos, a quien en las cintas se ve claramente y que se destaca de los demás por usar una "barba candado". (NA)






