15 Junio 2005 Seguir en 
Podría haber sido una tragedia. Sólo una persona terminó golpeada luego de que un ómnibus, que se quedó sin frenos, ingresó a la galería de la terminal. En la alocada marcha, el vehículo se llevó por delante un quiosco y no chocó contra las boleterías porque embistió una enorme columna.
A las 13.10, muchas personas hacían cola para poder retornar a sus hogares en el interior de la provincia. Una unidad de la empresa Exprebus, que realiza viajes hacia el sur, intentó estacionar en la plataforma. Sin embargo, se habría quedado sin frenos y el chofer no pudo detener la marcha. El vehículo subió e impactó contra un quiosco que se dedica a la venta de remeras; luego frenó en la columna que está a menos de dos metros de la boletería de la empresa. María Sánchez, que trabajaba en el comercio, con un golpe en la rodilla, fue la única lesionada.
Marcos Leiva, maletero, dijo: "gracias a Dios, no pasó nada. A esta hora hay mucha gente esperando volver a sus hogares. Por suerte, vieron venir al ómnibus y se protegieron"."Era un griterío infernal. Todos corrieron para todos lados. La chica que estaba en el negocio se llevó el susto de su vida", dijo Gonzalo Rodríguez, distribuidor de golosinas. Los pasajeros de la empresa no se mostraron sorprendidos por lo que había pasado. "Alguna vez tenía que pasar esto, pues los coches son un desastre. No puede seguir trabajando así esta empresa", señaló el monterizo Juan Carlos Herrera. Nadie perteneciente a la empresa quiso hacer declaraciones sobre lo que había pasado.
El concepcionense Marcos Gutiérrez se quejaba. "Si hubiera mayor control a las unidades de esta empresa, nada habría sucedido", indicó.
A las 13.10, muchas personas hacían cola para poder retornar a sus hogares en el interior de la provincia. Una unidad de la empresa Exprebus, que realiza viajes hacia el sur, intentó estacionar en la plataforma. Sin embargo, se habría quedado sin frenos y el chofer no pudo detener la marcha. El vehículo subió e impactó contra un quiosco que se dedica a la venta de remeras; luego frenó en la columna que está a menos de dos metros de la boletería de la empresa. María Sánchez, que trabajaba en el comercio, con un golpe en la rodilla, fue la única lesionada.
Marcos Leiva, maletero, dijo: "gracias a Dios, no pasó nada. A esta hora hay mucha gente esperando volver a sus hogares. Por suerte, vieron venir al ómnibus y se protegieron"."Era un griterío infernal. Todos corrieron para todos lados. La chica que estaba en el negocio se llevó el susto de su vida", dijo Gonzalo Rodríguez, distribuidor de golosinas. Los pasajeros de la empresa no se mostraron sorprendidos por lo que había pasado. "Alguna vez tenía que pasar esto, pues los coches son un desastre. No puede seguir trabajando así esta empresa", señaló el monterizo Juan Carlos Herrera. Nadie perteneciente a la empresa quiso hacer declaraciones sobre lo que había pasado.
El concepcionense Marcos Gutiérrez se quejaba. "Si hubiera mayor control a las unidades de esta empresa, nada habría sucedido", indicó.






