Persecución. Disparos. Accidentes. Intento de fuga. Todo eso sucedió en poco menos de 20 minutos y terminó con el secuestro de al menos 1.200 kilos de hojas de coca que eran transportadas en una camioneta.
Todo comenzó cuando personal de Delitos Rurales, que se encontraba realizando tareas de prevención en el cruce de la avenida Benjamín Aráoz y la autopista, detuvo una camioneta. Mientras los efectivos procuraban identificar a sus ocupantes, por detrás aparecieron otros dos vehículos similares. En cuestión de segundos, los sospechosos se dieron a la fuga por distintos caminos.
Los uniformados persiguieron a uno de ellos por las calles de Banda del Río Salí. Los efectivos realizaron disparos contra una de las ruedas, lo que obligó al conductor a detener la marcha. El sospechoso intentó escapar hacia un monte cercano al barrio ex Aeropuerto y dejó a una mujer en el interior del vehículo.
“En total se secuestraron unos 1.200 kilos de hoja de coca. Esa mercadería había partido de Orán y tenía como destino final Mendoza”, aseguró el jefe de Policía, Joaquín Girvau, en una entrevista con LA GACETA. Los detenidos fueron identificados como Verónica Alejandra López (24 años) y Hugo René Galarza (35). Por disposición de la Justicia Federal, ambos recuperaron la libertad. Además, se ordenó el decomiso de la carga y de los dos vehículos.
Un accidente
La otra camioneta, de color blanco, huyó por el centro bandeño. Durante su fuga, embistió primero al motociclista Esteban Peralta, quien sufrió la fractura de una de sus piernas, y después chocó contra otro vehículo. Luego del segundo impacto, los ocupantes huyeron y dejaron abandonada la Toyota Hilux.
“Estamos trabajando activamente en la producción y consolidación de elementos probatorios indispensables para reconstruir este lamentable hecho que hoy tiene a Esteban como víctima”, sostuvo Patricio Fresia, representante legal del accidentado. “Una vez reunidos los extremos legales necesarios, solicitaremos se formule cargos contra el conductor por su conducción temeraria y la gravísima violación de los deberes de cuidado. No vamos a permitir que un hecho de esta naturaleza quede en la impunidad”, añadió en una entrevista con LA GACETA.
Un contexto complicado
Existe una importante zona gris en torno a la situación legal de las hojas de coca. En nuestro país está permitido el coqueo, pero su importación y comercialización están sujetas a restricciones legales. En el caso de los dos demorados por transportar los 1.200 kilos de hojas de coca, según la intervención judicial, no se les atribuyó un delito penal vinculado con estupefacientes, sino una presunta infracción al Código Aduanero.
En las últimas semanas se incrementó la cantidad de hojas de coca secuestradas. En menos de una semana, en nuestra provincia y en Santiago del Estero se decomisaron 2.600 kilos del producto. Expertos señalan que, en los últimos tiempos, debido a las restricciones existentes en la zona de frontera, los traficantes estarían modificando la frecuencia y el volumen de los envíos. “Ven la oportunidad y llevan lo que más pueden”, indicó una fuente.
Según los registros a los que tuvo acceso LA GACETA, hasta junio se habían secuestrado en nuestra provincia más de 8.000 kilos de este producto, lo que representa un incremento superior al 20% respecto de lo decomisado en idéntico período de 2025.
El transporte y la comercialización de hojas de coca presentan dos aspectos que merecen ser analizados. Pese a que la polémica sobre su legalidad está a punto de cumplir 50 años, el asunto de fondo sigue sin discutirse. Esa situación permite que el negocio no pare de crecer a nivel nacional y que su sistema de venta -que opera al margen de las disposiciones legales vigentes- se asemeje cada vez más al que ponen en práctica las organizaciones narcotraficantes.














