“Durante décadas, la política educativa en la Argentina estuvo muy centrada en la implementación de una gran multiplicidad de programas para distintas problemáticas, pero que implicaban una gran dispersión del presupuesto y, a veces, se transformaban más en un problema que en una solución para las escuelas”, sostuvo la especialista en Educación Cecilia Valeda. El Plan Nacional de Alfabetización ha cambiado esa concepción, dijo. “Ha puesto el foco en un objetivo indiscutiblemente prioritario, que es garantizar el dominio del lenguaje a las nuevas generaciones”, lo que representa hacer cumplir el “derecho al aprendizaje”, remarcó la experta.
Valeda disertó ante supervisores de distintas provincias en el Encuentro Regional de Alfabetización y Formación de Supervisores que se realizó en la Unsta. Su conferencia se tituló “De la programitis al derecho al aprendizaje: los supervisores en el logro de los objetivos del Plan de Alfabetización”. Del evento también participó la directora de la Red Federal de Alfabetización, Silvina del Popolo.
En su discurso de bienvenida, la ministra de Educación de Tucumán, Susana Montaldo, destacó la importancia del rol de los supervisores y lo comparó con el de un director de obra, que busca definir el mejor formato para construir la educación en la provincia y la región. También resaltó la presencia de las delegaciones de Salta, Jujuy, Catamarca y Formosa. “Con ellos compartimos problemáticas comunes, en especial el trabajo en sectores vulnerables donde garantizar el dominio de la lectoescritura es fundamental para superar desigualdades”, remarcó.
Un tema estructural
Valeda es doctora en Sociología de la Educación por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París y magíster en Ciencias de la Educación por la Universidad París 5 René Descartes. En una entrevista con LA GACETA, la especialista repasó los desafíos del Plan Nacional de Alfabetización, las condiciones de la profesión docente y el descenso de la natalidad que, según sostiene, abre una ventana única para reestructurar la educación en el país.
La Argentina está llena de paradojas y una de ellas se dio en un contexto de plena expansión de la cobertura escolar en el nivel inicial. “Cada vez más chicos y chicas estudian e ingresan más temprano en la escuela y, sin embargo, empezaron a rendir peor en el primer ciclo de la primaria”, dijo.
“Esto nos lleva a un tema mucho más estructural, que tiene que ver con la profesión docente, con el desprestigio de la profesión, con las paupérrimas condiciones de trabajo en general en la Argentina, tanto en términos salariales como en las escuelas: desde la dimensión de la infraestructura y el equipamiento, la disponibilidad de libros, hasta el clima escolar o la enorme cantidad de demandas sociales o de salud mental que recaen sobre sus hombros”, observó.
“Creo que hemos desatendido a los docentes -opina-, los hemos dejado muy solos en su tarea. Hay muchas cosas por revisar. Y a todo esto se suma la reducción de la natalidad, con lo cual va a haber menos estudiantes en las aulas y eso va a obligar a planificar las cosas de otra manera. Hoy, en la mayor parte de las provincias, hay saturación de docentes titulados; es decir que hay una gran cantidad de docentes que tienen el título y no logran ingresar al sistema por falta de planificación de la oferta de carreras en el sistema de formación docente”, ejemplificó.
Un dato que le preocupa a Valeda es que la Argentina es el país de América Latina con menor cantidad de estudiantes por docente, en promedio. “En el nivel primario y en el nivel inicial son 18 estudiantes por docente (según el Observatorio Argentinos por la Educación) y va a continuar descendiendo”, precisó.
En ese escenario, remarcó: “la caída de la natalidad es una enorme oportunidad para barajar y dar de nuevo en la profesión docente, para apuntar a una profesión mejor pagada pero a la vez con mayores exigencias”, sostuvo.
“Eso no implica que haya que despedir docentes -aclaró-, pero sí que progresivamente haya que frenar la creación de cargos porque van a ser necesarios menos docentes, porque va a haber menos chicos. Hay que replantearse la situación y buscar soluciones a todos estos problemas”.















