Resumen para apurados
- La Sociedad Argentina de Nutrición reveló que el etiquetado frontal tiene bajo impacto de compra en el país porque la indiferencia emocional neutraliza la advertencia de los sellos.
- El estudio evaluó la ley de alimentación en 262 personas: aunque el 72% comprende los sellos negros, el 92% continúa adquiriendo productos con advertencias nutricionales.
- Los hallazgos demuestran que informar no basta para modificar hábitos de consumo y marcan la necesidad de incorporar el factor emocional en el diseño de futuras políticas de salud.
La Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) evaluó el impacto de la puesta en práctica de la ley de Promoción de la Alimentación Saludable, que implementó el Etiquetado Frontal de Paquetes (EFP) para informar a los consumidores sobre productos con excesos de nutrientes críticos. El cambio no fue modesto en las compras, la conclusión del trabajo es que la norma logró una alta comprensión, pero un impacto limitado en la decisión final de compra debido a la mediación emocional.
En el campo de acción de la investigación “Exploración de las emociones autopercibidas frente al etiquetado frontal y su relación con la decisión de compra” publicada en la revista web Actualización de la Nutrición (órgano de difusión de la SAN) participaron 262 personas. Entre los resultados se observaron que el 72% comprende los sellos de advertencia en alimentos y que el 54% se siente influenciado por ellos al comprar; sin embargo, el 92% compra productos con estos sellos.
Las razones
Las emociones autopercibidas predominantes frente a los sellos fueron indiferencia (36%) y seguridad (19%), siendo la emoción experimentada un factor significativamente asociado a la decisión de compra. Emociones negativas como aversión, ansiedad y angustia disminuyen la probabilidad de compra, mientras que la indiferencia la aumenta.
Estos resultados sugieren que, aunque los sellos de advertencia son comprendidos y considerados por los consumidores, las respuestas emocionales juegan un papel crucial en la efectividad de la EFP para modificar el comportamiento alimentario.
Los factores
María Eugenia Chulibert, Johana Pees Labory, Laura Kalfaian, Cristina Gamberale, Mónica Katz, Mariana Priore y María Teresa Panzitta fueron las investigadoras del Grupo de Trabajo Comportamiento Alimentario y Psicología de la SAN. Aunque los sistemas de etiquetado nutricional frontal tienen un potencial significativo para influir en las decisiones de compra y fomentar la reformulación de productos, su efectividad depende de diversos factores. Estos incluyen la claridad y el diseño de la etiqueta, la influencia de las emociones y los factores contextuales y personales que afectan las decisiones de los consumidores.
El estudio reveló que, aunque la mayoría de los participantes comprende y se sienten influenciados por los sellos de advertencia en los alimentos, una proporción significativa compra productos que los contienen. Las emociones desempeñan un papel crucial en estas decisiones: la indiferencia se asocia con una mayor probabilidad de compra, mientras que emociones negativas como la aversión, la ansiedad y la angustia disminuyen dicha probabilidad, al igual que la seguridad. Estos hallazgos subrayan la importancia de considerar las respuestas emocionales al diseñar políticas públicas y estrategias de comunicación dirigidas a promover elecciones alimentarias más saludables.
El hallazgo central del estudio es que el procesamiento emocional determina la compra mucho más que la mera comprensión racional de los sellos. Ante la emoción autopercibida, el 75% decide comprar el producto con sellos de advertencia mientras que el 25% restante decide no comprarlo lo que demuestra que informar no equivale automáticamente a cambiar hábitos.







