BRASILIA, Brasil.- Con más del 99% de los votos escrutados, el senador Flávio Bolsonaro logró imponerse en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil sobre el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. El hijo del ex presidente Jair Bolsonaro obtuvo poco más del 47%, mientras Lula quedó en 45,16%.
Aunque ninguno superó el 50% para evitar el balotaje, que se disputará el 25 de octubre, el Partido Liberal (PL) de Bolsonaro logró la mayor bancada de un solo partido en la historia reciente del país.
El Tribunal Superior Electoral confirmó los resultados: el PL pasó de 98 a 121 de los 513 diputados, casi una cuarta parte de la Cámara Baja que asumirá en 2027. El récord anterior era de 109 escaños, en poder del entonces Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) en 1990, que dirigía el histórico Ulysses Guimarães.
El crecimiento del PL se dio a costa del “Centrão”, el bloque de centroderecha que suele garantizar mayorías a los gobiernos a cambio de cargos y beneficios. Los cuatro principales partidos de ese sector (Partido Progresista, Unión Brasil, Partido Social Democrático y Republicanos) bajaron de 226 a 171 diputados, aunque conservan capacidad de negociación.
Según el Departamento Intersindical de Asesoría Parlamentaria (DIAP), que clasifica a los legisladores por ideología y no por partido, la derecha pasará de 248 a 260 diputados y la izquierda, de 98 a 103. El Partido de los Trabajadores (PT) de Lula y sus socios más cercanos subieron de 82 a 88 bancas. Con aliados tradicionales sumarán 124, casi las mismas que el PL.
El avance fue más marcado en el Senado, donde el PL casi duplicó su representación, de 15 a 28 de las 81 bancas, su mejor resultado desde el retorno de la democracia, en 1985. También se quedó con los dos escaños en disputa en Río de Janeiro, bastión histórico de la familia Bolsonaro. El PT mantuvo nueve senadores.
Con ese resultado, el bloque bolsonarista queda cerca de los 54 votos, dos tercios de la Cámara Alta, necesarios para destituir a los magistrados del Supremo Tribunal Federal, a los que considera enemigos que condenaron a Jair Bolsonaro a 27 años de prisión por intentar revertir con un golpe de Estado su derrota electoral de 2022. El tribunal enfrenta además mayor escrutinio por los vínculos de algunos de sus miembros con Daniel Vorcaro, ex propietario encarcelado del desaparecido Banco Master.
“La gran victoria en el Senado se debe a que la gente quiere destituir a los magistrados del Supremo; no es necesariamente algo ideológico”, afirmó el analista político Thomas Traumann, que fue secretario de prensa de la ex presidenta Dilma Rousseff, destituida por impulso del bolsonarismo.
Si Flávio Bolsonaro gana el balotaje, podría nombrar hasta cuatro de los 11 jueces del tribunal durante su mandato.
El clan en el poder
La familia del ex presidente, inhabilitado para competir, amplió su peso político: su esposa, Michelle, y su hijo Carlos lograron bancas en el Senado, mientras que su hijo menor, Jair Renan, y su hermano, Renato, fueron elegidos diputados. Jair Bolsonaro se había negado a respaldar candidatos que no llevaran su apellido. Flávio, de 45 años, había sido cuestionado por inversores y analistas por carecer del carisma de su padre.
La bancada conservadora tiene entre sus planes bajar a 16 años la edad de responsabilidad penal y amnistiar a los condenados por los ataques del 8 de enero de 2023 a edificios públicos en Brasilia.
En San Pablo, el estado más poblado del país (alrededor de 44,4 millones de habitantes, poco menos que la población de toda Argentina), donde el PT solía ser fuerte, los conservadores derrotaron a dos aliadas de Lula, las ex ministras Simone Tebet y Marina Silva.
Analistas coinciden en que el nuevo Congreso complicará la gestión de quien llegue a la Presidencia. “La gobernabilidad sería un gran reto para Lula”, dijo Neuriberg Dias, director del DIAP. Los antecedentes ya lo muestran: en abril, Lula fue el primer presidente en más de un siglo al que se le rechazó un candidato al Supremo, y desde enero de 2023 el Congreso anuló decenas de sus vetos.













