La pelea de San Martín cambió: todavía sueña con el Reducido, pero también mira de reojo el descenso

El equipo dirigido por Orfila sigue fuera de los ocho primeros, aunque a sólo tres puntos del objetivo. Con 24 unidades en juego, deberá mejorar su rendimiento para evitar complicaciones.

LAMENTABLE. El presente de San Martín es muy malo. Es la peor campaña de los últimos 10 años.
LAMENTABLE. El presente de San Martín es muy malo. Es la peor campaña de los últimos 10 años.

Resumen para apurados

  • San Martín cayó 2-0 ante Tristán Suárez en Ezeiza el sábado, un revés que complicó sus aspiraciones de Reducido y lo obligó a prestar atención a la permanencia.
  • El equipo de Alejandro Orfila atraviesa su peor campaña en una década, con apenas una victoria en ocho partidos y un bajo nivel futbolístico agravado por lesiones.
  • Con 24 puntos en juego y un fixture complejo, el club tucumano deberá revertir su rendimiento urgente para evitar el descenso antes de soñar con pelear el ascenso.
Resumen generado con IA

“No vamos a bajar los brazos”. La frase de Alejandro Orfila, pronunciada media hora después de sellada la derrota frente a Tristán Suárez, probablemente habrá sido escuchada por los hinchas de San Martín con más escepticismo que confianza.

Y no porque quieran dudar de la palabra del entrenador uruguayo, sino más bien porque el “Santo” ofrece en cancha cada vez menos respuestas que permitan augurar un cierre de año al menos decoroso. Traducido, que consiga meterse en el Reducido para pelear por el segundo ascenso a la élite.

Las noticias buenas suelen llegar de otro lado. Pese a que San Martín ganó sólo uno de los últimos ocho encuentros, los resultados del domingo le siguieron dando vida: cerrará esta fecha 28 en igual posición, la undécima, a solo tres puntos del ahora octavo, Deportivo Maipú.

O sea, pese a la caída 2-0 del sábado contra el “Lechero”, el conjunto dirigido por Orfila se encuentra apenas un punto más lejos del objetivo que la jornada anterior. Y continúa a nueve unidades del peor escenario, la pérdida de la categoría. En este sentido, otra buena nueva fue la derrota de Chacarita a manos de Atlanta, que dejó al “Funebrero” cada vez más hundido en la zona roja.

El traspié en Ezeiza significó un nuevo baño de realidad para un San Martín que ya venía de sufrir otra ducha fría en casa, al apenas igualar 1-1 in extremis ante Güemes, uno de los peores equipos del torneo.

No es que una derrota como visitante ante el líder de la zona B pudiera sorprender demasiado a esta altura, pero el paupérrimo nivel exhibido en el primer tiempo, que no alcanzó a ser “lavado” por una leve mejora actitudinal en el segundo, dejaron al “Mundo Santo” con el ánimo todavía más por el piso.

Para mitigar la dureza de este presente no parece alcanzar con que Orfila se haya declarado responsable por esa etapa inicial en la que San Martín la sacó barata. Por cierto, el técnico optó por un once titular con presencias difíciles de explicar, más allá de la epidemia de lesiones que aqueja al plantel.

El uruguayo, con rostro adusto, salió a la calle a encontrarse con sus familiares, que lo acompañaron como cada vez que el conjunto tucumano juega en el Área Metropolitana de Buenos Aires. De regreso, aceptó unas pocas preguntas de la prensa (ninguno de los jugadores lo hizo). “Le vamos a dar para adelante a morir con los futbolistas y con los dirigentes, con el acompañamiento de la gente”, señaló, resuelto a sostener la pelea.

Eso sí, Orfila modificó radicalmente su discurso en relación a los conceptos pronunciados dos semanas atrás, después de la victoria a domicilio sobre Chacarita.

Ahora, con apenas ocho fechas por delante, ya no se refirió al objetivo de quedar entre los cuatro mejores de su zona, apenas dejó en claro que todavía no se da por vencido en relación a meterse entre los ocho primeros.

Después de sumar apenas una unidad de las últimas seis, cabe la famosa frase “recalculando”. Es que el total de puntos con los que podían fantasear los hinchas pensando en asegurarse un lugar en el Reducido son cada vez más difíciles de conseguir.

La posible caída al Federal A comenzó a preocupar a los hinchas

El fixture se presenta bravo. De los ocho rivales a enfrentar, seis de ellos figuran en la tabla por sobre San Martín. Lo que puede parecer una buena noticia, por aquello de la posibilidad de descontar de forma directa, se transforma en una preocupación silenciosa: cómo hace este equipo para vencer a Atlético Rafaela, Gimnasia y Esgrima de Jujuy y Atlanta a domicilio, y a Gimnasia y Tiro, Midland y hasta incluso a Colegiales, en una Ciudadela que esta temporada lejos está de ser la fortaleza que históricamente supo hacer.

Sólo dos oponentes de aquí al final de la temporada regular están peor que el “Santo” en las posiciones: Agropecuario, que este domingo venció a Atlético Rafaela y el próximo lo visitará en Tucumán, y Quilmes, que en la penúltima fecha lo esperará en el Sur del Gran Buenos Aires.

Es difícil pronosticar la cosecha mínima de resultados que le podría permitir a San Martín meterse en el Reducido. La mitad de los puntos, es decir, 12 de los 24 todavía en juego, haría posible que totalice 48. Si alguno de los que están inmediatamente por encima tienen un cierre de campaña aún peor, podría darse lo que a esta altura parece demasiado complicado.

Así como están las cosas, y aunque la posibilidad de entrar al Reducido sigue abierta matemáticamente, la prioridad de San Martín parece haber cambiado de lugar: precisa liberarse lo antes posible del fantasma de un descenso que nadie quiere siquiera mencionar.

Si sacara 16 puntos, ni siquiera un raid final perfecto de Chacarita –totalmente improbable- mandaría al equipo de Orfila al Federal A.

Y con esa cosecha –igual a cinco victorias y un empate- el Reducido dejaría de ser una quimera. El tema, claro, pasa por lograrlos. Para ello será necesario un vuelco rotundo en el rendimiento.

Hagan sus apuestas.

Comentarios