Inseguridad en El Señalero: tras el ataque al chofer de la línea 3, los vecinos reclaman más presencia policial
Resumen para apurados
- Vecinos de El Señalero reclamaron más seguridad tras el apuñalamiento de un chofer de la línea 3 durante un intento de robo el domingo.
- El agresor fue detenido tras el ataque. Habitantes denuncian robos diarios bajo el puente de la Circunvalación y escasa presencia policial habitual.
- Temen que la custodia sea temporaria y que la empresa suspenda el recorrido, lo que afectaría el traslado diario de trabajadores y estudiantes.
El ataque a puñaladas que sufrió Juan Pablo Brau Carabajal, chofer de la línea 3, volvió a poner en el centro de la escena la inseguridad en El Señalero. A pocos metros del lugar donde ocurrió el episodio, los vecinos aseguran que los robos forman parte de una realidad cotidiana y que el sector ubicado debajo del puente de la autopista de Circunvalación es uno de los puntos que más preocupación genera.
El hecho ocurrió el domingo cuando el conductor de la línea 3 fue atacado durante un presunto intento de robo. El agresor, identificado como Cristian Martino, de 27 años, ya fue detenido, pero el episodio dejó preocupación entre quienes viven en las inmediaciones y también entre los usuarios del transporte público.
Durante una recorrida de LA GACETA por la calle Rafael Obligado, frente al barrio El Señalero y cerca del barrio 130 Viviendas, los vecinos contaron que la presencia policial se reforzó después del ataque. Sin embargo, remarcaron que no se trata de una situación habitual.
“Casi nunca están. Puede ser que pasen una, dos, tres veces, pero así, re lejos”, dijo Carolina, una de las vecinas entrevistadas por LG Play. Según relató, la presencia de los efectivos en el lugar le permitió sentirse más segura, aunque considera que la tranquilidad podría durar solamente mientras permanezca el operativo.
Robos y preocupación debajo del puente
La vecina aseguró que sufrió varios robos en su vivienda. Incluso contó que, hace apenas una semana, le sustrajeron una garrafa mientras ella se encontraba dentro de la casa.
“Me entraron, me sacaron la garrafa y la verdad que no supe quién era. No pude llegar a verlos porque ya se habían perdido”, relató.
Para los habitantes del sector, uno de los principales focos de preocupación está debajo del puente de la autopista de Circunvalación. Según explicaron, ese espacio suele ser utilizado por personas que permanecen allí y que, de acuerdo con sus testimonios, generan temor entre quienes deben transitar por la zona.
Los vecinos también señalaron que los momentos de mayor preocupación son durante la noche y las primeras horas de la mañana, especialmente alrededor de las 5 y las 6, cuando muchas personas salen a trabajar o llevan a sus hijos a la escuela.
Carolina también recordó que en años anteriores se registraron robos de motocicletas y arrebatos a mujeres en las inmediaciones.
¿La línea 3 dejará de circular?
Luego del ataque al chofer surgieron versiones sobre una posible suspensión del recorrido de la línea 3 por el sector. Sin embargo, durante la recorrida realizada después del episodio, LA GACETA comprobó que los colectivos continuaban circulando con normalidad.
Los vecinos admitieron que una eventual interrupción del servicio tendría un fuerte impacto para las familias de la zona, especialmente para quienes no cuentan con vehículo propio.
“Para la gente que lleva a la escuela, que hay mamás que no tienen vehículos para llevar a los chicos y los llevan en colectivo, sí los afectaría un montón”, explicó Carolina.
También recordó que anteriormente otra línea de colectivos dejó de ingresar al barrio luego de episodios de inseguridad y que recuperar el servicio llevó tiempo.
Desde la línea 3 informaron que próximamente emitirán un comunicado para brindar precisiones sobre el ataque y sobre la continuidad del recorrido. Por el momento, el servicio se mantiene sin modificaciones.
Una tranquilidad atada a la presencia policial
La iluminación de la zona, según los vecinos, no sería el principal problema. Aseguran que el sector permanece iluminado incluso durante la noche. El temor está puesto, principalmente, en la presencia de personas que aprovechan determinados sectores para esconderse o cometer robos.
La presencia de los efectivos después del ataque generó cierto alivio entre los habitantes. Pero también dejó una pregunta abierta: qué ocurrirá cuando el operativo termine.
“Hasta que los policías dejen de venir. Cuando ellos dejen de estar ahí, ya se vuelve de nuevo el caos”, resumió la vecina.










