La leyenda de la Virgen del Rocío: el hallazgo en un árbol, la ermita y la devoción que desbordó Almonte

La tradición cuenta que un cazador encontró la imagen entre la maleza y la Virgen desapareció milagrosamente.

HONOR. La virgen del Rocío, escoltada por castañueleras y cadetes.
HONOR. La virgen del Rocío, escoltada por castañueleras y cadetes.
Hace 3 Hs

En medio de las marismas de Huelva, España,, donde hoy se levanta el Santuario de El Rocío, una pequeña imagen de la Virgen terminó convirtiéndose en uno de los símbolos religiosos y culturales más importantes de Andalucía. Su historia mezcla documentos medievales, tradiciones transmitidas durante generaciones y una devoción que, con el paso de los siglos, desbordó los límites de Almonte.

El origen se remonta al período posterior a la conquista cristiana de la región. Después de que Alfonso X recuperara Niebla en 1262, el territorio conocido como Las Rocinas quedó incorporado al ámbito del Reino de Sevilla. La tradición atribuye al monarca la construcción de una primera ermita y la colocación allí de una imagen mariana. Sin embargo, los investigadores advierten que esa atribución no está completamente documentada. Lo que sí está probado es que la ermita y la imagen existían al menos en el siglo XIV. (Junta de Andalucía)

La leyenda cuenta otra historia. Un cazador habría encontrado la imagen entre la maleza, en un árbol, y decidió llevarla hacia Almonte. Durante el camino se quedó dormido y, al despertar, la Virgen había desaparecido. Al regresar al lugar del hallazgo volvió a encontrarla allí. Los habitantes interpretaron que quería permanecer en aquel sitio y construyeron una ermita para venerarla. El relato fue puesto por escrito por primera vez en las Reglas de la Hermandad de Almonte de 1758, varios siglos después de los hechos que narra. (Hermandad del Rocío Almonte)

Los documentos históricos permiten seguir otra parte de la historia. En 1335 aparece la primera referencia escrita a la ermita de Santa María de las Rocinas. También existen menciones en el Libro de la Montería, redactado durante el reinado de Alfonso XI. En 1587, Baltasar Tercero dejó fondos para establecer una capellanía en el lugar. Y en 1653, Almonte declaró a la Virgen patrona de la villa. Ese mismo período marca la consolidación del nombre con el que hoy se la conoce: Virgen del Rocío. (Hermandad del Rocío Almonte)

CEREMONIA. La romería comenzó con la celebración de la santa misa. CEREMONIA. La romería comenzó con la celebración de la santa misa.

La devoción creció durante los siglos XVII y XVIII y comenzó a organizarse alrededor de hermandades. En 1758 se establecieron reglas que ya reconocían a Almonte como núcleo de la devoción. El terremoto de Lisboa de 1755 destruyó casi por completo la antigua ermita y obligó a levantar un nuevo santuario, terminado en 1760. (Ayuntamiento de Almonte)

El gran salto llegó en el siglo XX. El 8 de junio de 1919, el cardenal Enrique Almaraz coronó canónicamente a la Virgen en El Rocío, después de que el papa Benedicto XV autorizara la ceremonia. Un año después, la Hermandad Matriz recibió los títulos de Real y Pontificia. (Ayuntamiento de Almonte)

Desde entonces, la imagen dejó de ser solamente la Virgen de un pueblo. La romería de Pentecostés convirtió a El Rocío en un fenómeno multitudinario y extendió su devoción mucho más allá de Andalucía.

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