24 Mayo 2005 Seguir en 
Gustavo Morales, defensor del ex concejal de Las Talitas César Alfredo Juárez, presentó ayer en la fiscalía V un escrito en el cual, indicó, mostró pruebas acerca de la presunta connivencia de otros dos hombres que aparecen mencionados en la causa.
Morales afirmó en su presentación que estaban en presencia de un complot para perjudicar a Juárez, que, a raíz de la investigación judicial y por estar detenido, perdió su banca en el Concejo Deliberante.
El caso, que es investigado por el fiscal Alejandro Noguera, se conoció los últimos días de diciembre, cuando cuatro policías intentaron obtener el traslado de dos peligrosos delincuentes de Córdoba y de Santa Fe. Desde esas provincias consultaron a las autoridades judiciales de Tucumán, que les advirtieron que no habían enviado ningún exhorto a tal fin. Juárez fue finalmente imputado como presunto ideólogo de la maniobra. Para eso, entre otras pruebas, se recibieron testimonios de Enrique Arsenio Lencina y del policía Víctor Hugo Soria.
Amenazas
El primero advirtió que Juárez le había pedido que hiciera confeccionar sellos falsos de magistrados y de funcionarios del Poder Judicial, mientras que el segundo dijo haber sabido de la maniobra y de las amenazas que había sufrido Lencina. Según Morales, ellos se conocían desde hacía tiempo, e inclusive en febrero habían realizado un viaje juntos a Buenos Aires. Para demostrar esto entregó las copias del libro de actas de la terminal de ómnibus, donde quedó asentada una denuncia de ellos sobre el mal estado del ómnibus.
Noguera analizará ahora la presentación, aunque ya tendría decidido enviar a juicio a Juárez y a los otros acusados -la mayoría de ellos policías- por distintos delitos.
Morales afirmó en su presentación que estaban en presencia de un complot para perjudicar a Juárez, que, a raíz de la investigación judicial y por estar detenido, perdió su banca en el Concejo Deliberante.
El caso, que es investigado por el fiscal Alejandro Noguera, se conoció los últimos días de diciembre, cuando cuatro policías intentaron obtener el traslado de dos peligrosos delincuentes de Córdoba y de Santa Fe. Desde esas provincias consultaron a las autoridades judiciales de Tucumán, que les advirtieron que no habían enviado ningún exhorto a tal fin. Juárez fue finalmente imputado como presunto ideólogo de la maniobra. Para eso, entre otras pruebas, se recibieron testimonios de Enrique Arsenio Lencina y del policía Víctor Hugo Soria.
Amenazas
El primero advirtió que Juárez le había pedido que hiciera confeccionar sellos falsos de magistrados y de funcionarios del Poder Judicial, mientras que el segundo dijo haber sabido de la maniobra y de las amenazas que había sufrido Lencina. Según Morales, ellos se conocían desde hacía tiempo, e inclusive en febrero habían realizado un viaje juntos a Buenos Aires. Para demostrar esto entregó las copias del libro de actas de la terminal de ómnibus, donde quedó asentada una denuncia de ellos sobre el mal estado del ómnibus.
Noguera analizará ahora la presentación, aunque ya tendría decidido enviar a juicio a Juárez y a los otros acusados -la mayoría de ellos policías- por distintos delitos.







