Se llevaron la recaudación del caballo ganador

Al dueño de Forty Querendí, que se apropió del clásico Cuadrero, le quitaron $30.000 frente a un stud. Una entregada.

24 Mayo 2005
"Hace mucho que queríamos venir a correr en Tucumán y por suerte festejamos un triunfo". Augusto Canil estaba exultante el domingo a la tarde, luego de que su caballo, Forty Querendí, se apropió del clásico "Cuadrero" en el hipódromo. Pero la alegría le duró poco. Ayer, mientras visitaba a su caballo, antes de regresar a su casa en Catamarca, fue asaltado por cuatro delincuentes frente a uno de los studs, que le quitaron $ 30.000.Según Canil, de la velada turfística había salido con $ 100.000, pero había mandado $ 70.000 a su provincia. "Poco después de las 9 fue hasta el stud para ver el caballo, y llevaba un maletín en la mano", describió Canil. El hombre se movilizaba en su camioneta, en la que llevaba el tráiler para cargar a "Forty Querendí". Ingresó por la avenida Irineo Leguisamo y en la intersección con Julio Prebisch entró al hipódromo.
En el segundo stud, propiedad de Daniel Castejón y de Carmelo Dana, estaba el caballo con dos cuidadores -uno de ellos era Ramón Antonio Guzmán- y con el veterinario. "Mientras estábamos ahí aparecieron cuatro tipos en dos motos. Uno se bajó y me dijo ?dame la guita o sos boleta?. Tenían la cara descubierta, menos uno de ellos, que se tapaba con un cuello polar", explicó la víctima. Canil no se resistió y entregó el maletín en el cual llevaba el dinero. Los jóvenes que lo asaltaron se llevaron además los papeles del caballo, algo que Canil también sintió mucho.
Aparentemente, antes de cometer el atraco los los ladrones se movilizaban en tres motocicletas, pero una de ellas -una Honda Nigth Hawk- habría sufrido un problema mecánico, por lo que fue abandonada dentro del predio del hipódromo; allí la encontraron los policías.
Ayer se festejó el Día del Empleado del Hipódromo, por lo que a la mañana no había muchas personas en el predio.
Luego de hacer la denuncia, Canil se marchó a Catamarca. "Cualquier cosa que descubran me avisan", les dijo a los policías. Los investigadores sospechan que se trató de una "entregada", ya que aparentemente el dinero que llevaba Canil sería producto de sus negocios. En toda la jornada hípica del domingo se apostaron $ 58.870, por lo que los $ 100.000 que tenía la víctima no habían salido del hipódromo. Por el hecho de que su caballo ganó la carrera se hizo acreedor de $ 2.200. En esa prueba se habían apostado $ 9.975 en total, y de allí debía salir también el dinero de los apostadores que ganaron.
La investigación quedó a cargo de los comisarios David Leiva y Adalberto Ponce, jefes de la seccional 11ª.

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