Resumen para apurados
- Cardenales se coronó campeón del Torneo Anual femenino de rugby tras vencer 39-0 a Aguará Guazú en la final de la Copa de Oro disputada en Bajo Hondo.
- Con tres tries de Maira Herrera, las Purpuradas dominaron el partido decisivo luego de haber goleado 71-0 en semifinales y culminar segundas en la fase regular.
- Tras haber conquistado previamente el Torneo Iniciación, Cardenales ratifica su hegemonía en la provincia y concluye una temporada ideal en el rugby tucumano.
Cardenales volvió a demostrar su poderío en el rugby femenino tucumano. Las “Purpuradas” derrotaron 39-0 a Aguará Guazú en la final de la Copa de Oro y se consagraron campeonas del Torneo Anual, en una jornada de definiciones que tuvo como escenario a Bajo Hondo.
El duelo enfrentaba a dos de los principales protagonistas de la temporada. Aguará Guazú había terminado la primera fase en lo más alto de las posiciones, con 19 puntos, mientras que Cardenales había sido escolta con 15. En semifinales, las aguilarenses habían superado 15-0 a Corsarios y las “Purpuradas” habían vencido con contundencia, 71-0, a Alberdi RC.
Sin embargo, en el partido decisivo la historia tuvo un dueño claro. Cardenales impuso condiciones desde el comienzo, encontró espacios para lastimar y fue ampliando una diferencia que terminó siendo categórica.
Maira Herrera encabezó la producción ofensiva con tres tries y se convirtió en una de las grandes protagonistas de la definición. Azul Medina también tuvo una tarde destacada y apoyó en dos oportunidades, mientras que Candela Delgado y Abril Romero completaron la cuenta con una conquista cada una.
Los siete tries terminaron de darle forma al 39-0 definitivo, una diferencia que reflejó el dominio de las “Purpuradas” durante la final.
El título, además, completa una temporada de enorme protagonismo para Cardenales. El conjunto tucumano ya había conquistado el Torneo Iniciación y volvió a quedarse con una corona, esta vez en el Anual, para reafirmar su lugar en lo más alto del rugby femenino provincial.
En Bajo Hondo, Cardenales no dejó lugar a dudas: convirtió la final en una demostración de contundencia y cerró el torneo levantando nuevamente la copa.








