Los vetustos desagües del área metropolitana

Hace 1 Hs

En su exposición en el ciclo de audiencias públicas sobre el proyecto de nuevo Código de Planeamiento Urbano el Secretario de Obras Públicas capitalino trazó un panorama inquietante, por la emergencia que genera un sistema vetusto, y a la vez con cierta mirada positiva, porque a partir de ello se conformó una comisión de emergencias hídricas donde se revisó el nivel de magnitud de los caudales en diferentes sectores de la ciudad.

El funcionario mencionó como problemáticas la insuficiencia hidráulica generalizada de los desagües internos; los puntos críticos y zonas de inundación recurrentes; el deterioro y la obsolescencia de la infraestructura y la falta de mantenimiento adecuado. Además describió que hay conexiones no controladas de efluentes cloacales e industriales; ocupación de vías de escurrimiento natural y zonas de amortiguación; y habló del diseño urbano desvinculado de la hidrología. De modo especial se refirió a la incidencia del funcionamiento del canal Sur sobre desagües internos con aportes de cuentas externas.

En el estudio se determinó que el 47% de la superficie de agua de la Capital desemboca en el canal Sur, mientras que un 40% lo hace en el río Salí y el 13% restante cae sobre el arroyo El Manantial. Entonces, se planteó como objetivo estratégico urgente derivar caudales del sector norte hacia el río Salí para descomprimir y salvar el canal Sur.

Así surgió el plan de contingencia ante inundaciones que plantea el desarrollo de desagües, como el que están ejecutando en el barrio 360 Viviendas y el que se proyecta para el barrio Margarita-Panamá. Pero -dijo- hace falta la obra del colector Norte-Panamá, para la que se está buscando financiamiento, que “permitiría captar los escurrimientos masivos del sector norte antes que alcancen y colapsen las zonas bajas”.

Es preciso, por otra parte, que se coordinen estrategias de mediano y largo alcance con la provincia y con otros municipios del área metropolitana, como Yerba Buena, en vista de la incidencia que tienen canales como el Caínzo (al norte de la “Ciudad Jardín”) y el Yerba Buena (al sur) sobre el canal Sur. Ambos acusan deterioros significativos y apenas se ha acomodado las rotas losas del Caínzo.

No hace mucho un funcionario provincial, el fiscal de Estado adjunto, ha planteado que se debe debatir la creación de una “Gran Yerba Buena”, para coordinar políticas públicas entre esa ciudad y las comunas del oeste -San Pablo, El Manantial, San Javier y Cebil Redondo- que, en los hechos, ya funcionan como un mismo entramado urbano y que están muy vinculadas con la capital.

Correspondería que los desagües mencionados de Yerba Buena y los de Manantial también formen parte de una estrategia metropolitana para renovar el sistema de drenaje de las aguas de área, que, al decir del secretario capitalino, estaba “subdimensionado y sin planificación actualizada”.

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