23 Mayo 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los seis integrantes del grupo Callejeros comenzarán a ser indagados hoy por la tragedia del boliche Cromagnon, en la que murieron 193 personas durante un recital. Los músicos declararán ante el juez Julio Lucini por homicidio culposo, un delito que es excarcelable.
Primero declarará el cantante del grupo, Patricio "Pato" Santos Fontanet, quien será la segunda vez que visita el despacho de Lucini, ya que el 4 de marzo realizó una declaración espontánea. En esa oportunidad, Santos Fontanet deslindó toda la responsabilidad de la tragedia en el dueño de Cromagnon, Omar Chabán, y en su mano derecha y jefe de seguridad del local, Raúl Villarreal. El vocalista dijo que el grupo desconocía la capacidad de Cromagnon, que no alentaba el uso de bengalas y que ignoraba el riesgo que podían correr en el lugar, porque Chabán no lo dijo.
Como se prevé que estas indagatorias serán extensas, el juez fijó tres días para las declaraciones. Después del "Pato" hablarán el guitarrista Elio Delgado, el baterista Eduardo Vázquez, el bajista Cristian Torrejón, el saxofonista Juan Carbone y el otro guitarrista, Maximiliano Djerfy. Un abogado de la banda, Mariano Silvestroni, adelantó que los músicos le apuntarán a Chabán por la seguridad del boliche y también al Gobierno porteño, al que acusarán no sólo de no impedir que se enciendan bengalas en los recitales, sino de hasta de fomentar su utilización. Silvestroni dijo que la estrategia defensista será impedir que le trasladen a Callejeros las responsabilidades que tuvieron Chabán y los funcionarios. Para eso, intentarán demostrar cómo era la mecánica habitual de los recitales de rock, en los cuales siempre se utilizaban bengalas y jamás se suspendió alguno por orden del Gobierno.
A su vez, el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, dijo que sería un disparate jurídico que él sea indagado judicialmente en esta causa. "Que citen a un jefe de Gobierno por algo que pasó en un boliche sería insólito. No pasó en EEUU, ni en Shanghai, ni en Perú, ni en Madrid", criticó Ibarra, en referencia a la posibilidad de que sea citado por Lucini.
Por otro lado, familiares de las víctimas de Cromagnon participaron ayer del velatorio de Mariana Márquez, madre de una joven de 16 años que murió esa noche, quien a principios de año increpó públicamente a Ibarra, responsabilizándolo de la tragedia. Márquez, de 34 años, murió víctima de un cáncer que se agudizó tras el dolor por la pérdida de su hija. El sepelio se realizará hoy en el Cementerio de Pilar, en González Catán. (Télam-DyN)
Primero declarará el cantante del grupo, Patricio "Pato" Santos Fontanet, quien será la segunda vez que visita el despacho de Lucini, ya que el 4 de marzo realizó una declaración espontánea. En esa oportunidad, Santos Fontanet deslindó toda la responsabilidad de la tragedia en el dueño de Cromagnon, Omar Chabán, y en su mano derecha y jefe de seguridad del local, Raúl Villarreal. El vocalista dijo que el grupo desconocía la capacidad de Cromagnon, que no alentaba el uso de bengalas y que ignoraba el riesgo que podían correr en el lugar, porque Chabán no lo dijo.
Como se prevé que estas indagatorias serán extensas, el juez fijó tres días para las declaraciones. Después del "Pato" hablarán el guitarrista Elio Delgado, el baterista Eduardo Vázquez, el bajista Cristian Torrejón, el saxofonista Juan Carbone y el otro guitarrista, Maximiliano Djerfy. Un abogado de la banda, Mariano Silvestroni, adelantó que los músicos le apuntarán a Chabán por la seguridad del boliche y también al Gobierno porteño, al que acusarán no sólo de no impedir que se enciendan bengalas en los recitales, sino de hasta de fomentar su utilización. Silvestroni dijo que la estrategia defensista será impedir que le trasladen a Callejeros las responsabilidades que tuvieron Chabán y los funcionarios. Para eso, intentarán demostrar cómo era la mecánica habitual de los recitales de rock, en los cuales siempre se utilizaban bengalas y jamás se suspendió alguno por orden del Gobierno.
A su vez, el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, dijo que sería un disparate jurídico que él sea indagado judicialmente en esta causa. "Que citen a un jefe de Gobierno por algo que pasó en un boliche sería insólito. No pasó en EEUU, ni en Shanghai, ni en Perú, ni en Madrid", criticó Ibarra, en referencia a la posibilidad de que sea citado por Lucini.
Por otro lado, familiares de las víctimas de Cromagnon participaron ayer del velatorio de Mariana Márquez, madre de una joven de 16 años que murió esa noche, quien a principios de año increpó públicamente a Ibarra, responsabilizándolo de la tragedia. Márquez, de 34 años, murió víctima de un cáncer que se agudizó tras el dolor por la pérdida de su hija. El sepelio se realizará hoy en el Cementerio de Pilar, en González Catán. (Télam-DyN)







