23 Mayo 2005 Seguir en 
Defensores de menores instaron al Poder Ejecutivo a mejorar la situación de los institutos y de las cárceles donde se aloja a chicos que delinquen. Los profesionales, reunidos en las XVIII Jornadas Nacionales de Ministerios Públicos, expresaron su profunda preocupación por las condiciones alarmantes en las que están detenidos los adolescentes. Advirtieron que si el Estado no toma decisiones urgentes al respecto, se verían obligados a recurrir a recursos extremos.
Uno de los grupos del encuentro, coordinado por la defensora de menores Inés Avellaneda, debatió sobre el conflicto de los chicos que infringen la ley. La conclusión fue unánime: "la solución no pasa por agravar las penas ni bajar la edad de imputabilidad de los menores, sino por analizar las situaciones de pobreza y marginalidad que viven muchos chicos en la actualidad".
Los defensores criticaron el estado de las cárceles del país y de los hospitales psiquiátricos. Pusieron énfasis en las condiciones infrahumanas en que se encuentran detenidos los menores, que contravienen las normas constitucionales, dijeron. "Expresamos la necesidad urgente de toma de decisiones en la cuestión por parte de los poderes Ejecutivos responsables, a riesgo de encontrarse en situación que habilite recursos extremos previstos por el Pacto San José de Costa Rica", dijeron. El tratado internacional advierte que ante situaciones que violan los derechos de las personas, se puede recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que puede elaborar sanciones contra un Estado.
El defensor de Menores de la Capital Federal, Atilio Alvarez, criticó, además, la falta de tratamientos para rehabilitar a los chicos que delinquen.
Los defensores comentaron que en casos como los ocurridos en la cárcel de Coronda, Santa Fe (donde hubo 14 muertos en un motín), ni siquiera se respeta la vida. Algunos profesionales advirtieron que esto podría repetirse, especialmente en los institutos de Menores. Según detallaron, uno de los ejemplos de lugares de detención que preocupa es la alcaidía de la Jefatura de Policía de la provincia, donde hay más de 40 chicos hacinados. Describieron que hasta hace pocos días los chicos ni siquiera tenían agua y debían hacer sus necesidades en botellas.
El juez de Menores Raúl Ruiz sostuvo que es necesario que se haga un instituto para rehabilitación de menores. "Los menores no pueden seguir estando en la alcaidía, es inhumano. Cuanto antes el Gobierno tiene que construir otro albergue porque esta situación no va más", sostuvo.
Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana, Osvaldo Nieva, adelantó que el Gobierno provincial inició algunas obras para mejorar el Instituto Roca. "Pretendemos trasladar al Roca unos 30 menores que hoy están en la alcaidía. Para evitar el encierro permanente de los chicos en la Jefatura planeamos habilitar una cancha de fútbol", contó.
Pese a algunas mejoras, continúan las quejas
En la alcaidía de la Jefatura de Policía, donde están detenidos más de 40 menores, muchos padres que visitan a sus hijos dicen que reciben constantes quejas por las malas condiciones en las que están alojados. No obstante, notan mejorías.
"Se bañan con agua fría", disparó Noelia Brandán. "Duermen tirados en el piso con un colchón finito. Dicen que les hace mucho frío. Mi hijo tiene 15 años y se encuentra allí porque consume drogas, pero está junto con otros que cometieron delitos graves", dijo Silvia Alderete. "Mi hijo de 17 años la pasó muy mal. Dice que le pegaban y por eso intentó ahorcarse. Ahora está más tranquilo", contó Blanca Gómez. "Los tienen en jaulas que parecen gallineros. Están sin hacer nada y eso es peor. Necesitan que les enseñen algo. Ahora ven televisión", comentó Benjamín Ibáñez.
Francisco González y Marta Páez coincidieron en que la situación de los internos mejoró en los últimos días. "No pasan frío, les dan colchas", dijo Páez. "Ya no les pegan y no están hacinados. Hablé con chicos y dicen que están mejor", contó González.
Uno de los grupos del encuentro, coordinado por la defensora de menores Inés Avellaneda, debatió sobre el conflicto de los chicos que infringen la ley. La conclusión fue unánime: "la solución no pasa por agravar las penas ni bajar la edad de imputabilidad de los menores, sino por analizar las situaciones de pobreza y marginalidad que viven muchos chicos en la actualidad".
Los defensores criticaron el estado de las cárceles del país y de los hospitales psiquiátricos. Pusieron énfasis en las condiciones infrahumanas en que se encuentran detenidos los menores, que contravienen las normas constitucionales, dijeron. "Expresamos la necesidad urgente de toma de decisiones en la cuestión por parte de los poderes Ejecutivos responsables, a riesgo de encontrarse en situación que habilite recursos extremos previstos por el Pacto San José de Costa Rica", dijeron. El tratado internacional advierte que ante situaciones que violan los derechos de las personas, se puede recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que puede elaborar sanciones contra un Estado.
El defensor de Menores de la Capital Federal, Atilio Alvarez, criticó, además, la falta de tratamientos para rehabilitar a los chicos que delinquen.
Los defensores comentaron que en casos como los ocurridos en la cárcel de Coronda, Santa Fe (donde hubo 14 muertos en un motín), ni siquiera se respeta la vida. Algunos profesionales advirtieron que esto podría repetirse, especialmente en los institutos de Menores. Según detallaron, uno de los ejemplos de lugares de detención que preocupa es la alcaidía de la Jefatura de Policía de la provincia, donde hay más de 40 chicos hacinados. Describieron que hasta hace pocos días los chicos ni siquiera tenían agua y debían hacer sus necesidades en botellas.
El juez de Menores Raúl Ruiz sostuvo que es necesario que se haga un instituto para rehabilitación de menores. "Los menores no pueden seguir estando en la alcaidía, es inhumano. Cuanto antes el Gobierno tiene que construir otro albergue porque esta situación no va más", sostuvo.
Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana, Osvaldo Nieva, adelantó que el Gobierno provincial inició algunas obras para mejorar el Instituto Roca. "Pretendemos trasladar al Roca unos 30 menores que hoy están en la alcaidía. Para evitar el encierro permanente de los chicos en la Jefatura planeamos habilitar una cancha de fútbol", contó.
En la alcaidía de la Jefatura de Policía, donde están detenidos más de 40 menores, muchos padres que visitan a sus hijos dicen que reciben constantes quejas por las malas condiciones en las que están alojados. No obstante, notan mejorías.
"Se bañan con agua fría", disparó Noelia Brandán. "Duermen tirados en el piso con un colchón finito. Dicen que les hace mucho frío. Mi hijo tiene 15 años y se encuentra allí porque consume drogas, pero está junto con otros que cometieron delitos graves", dijo Silvia Alderete. "Mi hijo de 17 años la pasó muy mal. Dice que le pegaban y por eso intentó ahorcarse. Ahora está más tranquilo", contó Blanca Gómez. "Los tienen en jaulas que parecen gallineros. Están sin hacer nada y eso es peor. Necesitan que les enseñen algo. Ahora ven televisión", comentó Benjamín Ibáñez.
Francisco González y Marta Páez coincidieron en que la situación de los internos mejoró en los últimos días. "No pasan frío, les dan colchas", dijo Páez. "Ya no les pegan y no están hacinados. Hablé con chicos y dicen que están mejor", contó González.







