Insopectores del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) evitaron que más de 5 toneladas de productos de origen animal y más de 300.000 huevos, transportados con irregularidades sanitarias en rutas de la provincia de Tucumán llegarán al consumidor y pongan en riesgo su salud.
Se trata del resultado de operativos de verificación integral en rutas tucumanas que realizan agentes del Centro Regional NOA Sur del Senasa.
En el puesto de Policía de la localidad El Mollar -departamento Tafí del Valle-, el personal regional del Senasa detectó un camión que circulaba por la ruta provincial 307, con más de 5 toneladas de productos de origen animal. Además de otros incumplimientos normativos -falta de separadores entre los productos y existencia de alimentos en contacto directo con el piso-, el chofer carecía de la documentación sanitaria de la mayor parte de la carga.
El procedimiento del Centro Regional NOA Sur del Senasa contó con la colaboración de la Policía de Delitos Rurales de la provincia y de la comisaría de El Mollar.
Transporte
El camión retenido transportaba 35 medias reses vacunas refrigeradas, 30 bultos de menudencias vacunas enfriadas, nueve medias reses porcinas sin manto, 12 medias reses porcinas con manto, 60 kilogramos de tocino, 532 cajas con pollo entero refrigerado, 142 cajas con pata muslo, 15 cajas con filet de pollo, seis cajas con gallina, tres cajas con molida de pollo, siete cajas con alas de pollo y una caja con patitas de pollo.
La mercadería fue intervenida y trasladada a un establecimiento de faena oficial donde se realizó su decomiso y desnaturalización total en resguardo de la salud de las personas.
Por otro lado, en el puesto de control Los Mistoles -departamento Graneros-, junto a personal de la Asociación Fitosanitaria del NOA (Afinoa), el Senasa interdictó cerca de 308.880 huevos, detectados siendo trasladados sin permiso de tránsito.
El vehículo circulaba por la ruta nacional 157. Una vez constatada la infracción la mercadería fue intervenida y trasladada hacia un establecimiento oficial, para ser desnaturalizada en su destino final, en Paraná, Entre Ríos.
Con este tipo de acciones de control preventivo, el Senasa resguarda la sanidad tanto animal como vegetal, además de la inocuidad de los agroalimentos que llegan a la mesa de los argentinos.







