Resumen para apurados
- El Mundial 2026 avanza con la eliminación de selecciones africanas y la salida de técnicos como Bielsa, impactando a los aficionados y generando debate sobre el rendimiento.
- Equipos africanos quedaron fuera por indisciplina táctica, mientras que entrenadores como Bielsa y Beccacece renunciaron tras ser criticados por el flojo desempeño de sus planteles.
- El torneo expone la alta exigencia del fútbol actual, donde Gustavo Alfaro buscará hacer historia con Paraguay ante Francia, consolidando el recambio técnico en Sudamérica.
En el barrio le dicen “Coyuyo”, aunque nadie sabe muy bien por qué. Pero este joven de piel oscura, labios carnosos y simpatía desbordante siempre tuvo una debilidad: su pasión por las selecciones africanas. Hoy, el pobre, está más escondido que Manuel Adorni.
Desde hace días viene sufriendo golpe tras golpe. Primero fue Sudáfrica, después Costa de Marfil y ayer les tocó a Congo y Senegal. No quiere saber nada de Marruecos, Egipto y Argelia porque, según dice, no tienen nada que ver con ese continente sufrido y apasionado que él admira.
El pobre “Coyuyo” recibió todo tipo de burlas. Incluso muchos viralizaron una vieja foto en la que aparecía luciendo la camiseta de Senegal. Algunos aseguran que la quemó; otros, que la guardó para el próximo Mundial. “Bueno, bueno”, responde cada vez que alguien lo carga.
Él la tiene muy clara
“Ellos son los únicos futbolistas puros que quedan en este deporte cada vez más capitalista”, sostiene.
“Nunca perderán su esencia y morirán de pie”, agrega en un breve diálogo con Don Renegón.
Sus palabras no están tan lejos de la realidad, aunque también esconden una verdad incómoda. Los jugadores africanos parecen tener tres pulmones por su capacidad física. Técnicamente son parecidos a los sudamericanos: no dudan en tirar un caño, un sombrero o un toque de lujo. El problema suele ser otro: la indisciplina táctica. Les cuesta mantener el orden y terminan perdiendo partidos increíbles. Hasta Bart Simpson podría haberse transformado en el número 10 de cualquiera de esos equipos.
Pero “Coyuyo” no pierde las esperanzas. Todavía tiene una selección para alentar. Sin contar a Cabo Verde, que deberá enfrentarse a su primer amor, Ghana es su última esperanza, aunque le toque jugar contra Colombia. Eso se llama pasión.
Eliminación o trituradora
Este puede ser el Mundial de los récords, pero las viejas mañas siguen intactas. Mucho más cuando la mayoría de las selecciones comienza el regreso a casa. Ahí entra en funcionamiento la trituradora de hombres. Esa máquina implacable que transforma ídolos en simples mortales y convierte a los héroes de ayer en destinatarios de insultos y reproches.
En las últimas horas aparecieron varios escandaletes. A los alemanes, por ejemplo, les cuestionan que algunos jugadores habrían pasado más tiempo con sus familias que entrenando. Líderes dentro del campo terminaron convertidos en pequeños malcriados y mimados por los dirigentes. Y eso que recién empieza la etapa de los pases de factura. ¿Se imagina qué pasaría con Neymar si Brasil quedara eliminado antes de tiempo?
Marcelo Bielsa, en Uruguay, y Sebastián Beccacece, en Ecuador, antes del torneo eran considerados héroes, maestros y hasta filósofos del fútbol moderno. Sin embargo, después de la eliminación de sus equipos, terminaron recibiendo críticas de todos los colores y alejándose de sus cargos.
La contracara es Gustavo Alfaro. El entrenador fue cuestionado durante meses, pero terminó clasificando a Paraguay a los octavos de final y nada menos que dejando en el camino a Alemania. Ahora, cuando enfrente a Francia, tendrá de su lado a más de 40 millones de argentinos.
Ya que estamos, ¿alguien sabe algo de José Luis Chilavert? Las malas lenguas aseguran que lo vieron recorriendo el barrio en busca de un escondite junto a “Coyuyo”.
Hasta la próxima renegada.













