Construyó la estatua más grande del mundo de Messi y reveló el desafío que casi frustra la obra
Aldo Beroisa, el escultor de la estatua más grande del mundo de Lionel Messi, contó cómo nació la obra de más de 26 metros inaugurada en Cutral Co durante el Mundial 2026, los desafíos técnicos, el accidente que sufrió y por qué decidió homenajear al capitán argentino.
Resumen para apurados
- El escultor Aldo Beroisa inauguró en Cutral Co la estatua de Lionel Messi más grande del mundo durante el Mundial 2026 para homenajear la trascendencia del capitán argentino.
- La obra de 26 metros demandó año y medio de trabajo. Para resistir los vientos patagónicos, se usaron caños petroleros y se cambió el diseño a Messi levantando la Copa del Mundo.
- Este monumento consolida a Cutral Co como capital de esculturas y busca inspirar a futuras generaciones mediante el simbolismo del esfuerzo y sacrificio que representa Messi.
La idea inicial era sencilla: hacer una escultura de Lionel Messi del tamaño real. Pero Aldo Beroisa sintió que eso no alcanzaba. Si Cutral Co es conocida como la capital provincial de los monumentos, el homenaje al capitán de la Selección Argentina debía estar a la altura de su figura. Así nació la estatua de más de 26 metros que hoy se convirtió en una de las postales del Mundial 2026.
"Me pidieron una escultura de un metro setenta y pico, lo que mide Messi. Pero les dije que era muy chica. Él es el embajador natural de la Argentina en el mundo, había que hacer algo mucho más grande", recordó el escultor.
La decisión dio origen a una obra monumental que demandó alrededor de un año y medio de trabajo y que, según las mediciones realizadas durante el montaje, supera incluso los 27 metros de altura.
Levantar una estructura de semejantes dimensiones requirió soluciones poco habituales. La cabeza pesa cuatro toneladas, uno de los brazos cerca de 3,8, el busto supera las 12 y las piernas rondan las 30 toneladas.
Para sostener ese peso, Beroisa recurrió a caños utilizados por la industria petrolera. "Son caños que no se cortan, sino que se doblan. Después todo alrededor es hormigón", explicó. La estructura interna está formada por enormes tubos de diez metros y más de un centenar de soldaduras.
Sin embargo, el mayor desafío no fue el peso, sino el viento patagónico.
El diseño original mostraba a Messi con los brazos abiertos, pero las ráfagas de hasta 100 kilómetros por hora obligaron a cambiar completamente la idea.
"Esa postura iba a funcionar como una vela", explicó. Por eso decidió representar al capitán levantando la Copa del Mundo, una imagen que terminó convirtiéndose en el sello definitivo del monumento.
La obra también dejó marcas en el propio escultor. Durante la construcción sufrió una caída desde el pedestal.
"Caí parado. El golpe me dejó los tobillos muy hinchados y aparentemente tuve un aplastamiento de los cartílagos", contó.
Antes de dedicarse al arte, Beroisa trabajó en el ferrocarril como ayudante de conductor de locomotoras. Cuando perdió ese empleo decidió apostar definitivamente por el oficio que había aprendido de su padre, quien le enseñó a dibujar desde muy chico.
Para él, el monumento trasciende el parecido físico. "Messi representa el esfuerzo. Tuvo que dejar su país, a su familia y a sus amigos para cumplir su sueño", afirmó.
Por eso, sostiene que la estatua no solo busca inmortalizar al mejor futbolista del mundo, sino también recordar la historia de sacrificio que lo llevó a convertirse en uno de los grandes símbolos de la Argentina.







