Resumen para apurados
- Una "bomba polar" de aire antártico provocará frío extremo en Tucumán y Argentina el 1 y 2 de julio, alertando a las autoridades por riesgos a la salud de la población.
- Ante este ingreso térmico, el Ministerio de Salud emitió alertas y pautas de prevención, como revisar calefactores, vacunarse y evitar el uso de alcohol para calentarse.
- Estas medidas buscan mitigar el impacto del frío extremo en grupos de riesgo, prevenir la mortalidad por hipotermia y evitar accidentes por monóxido de carbono.
El ingreso de una masa de aire antártico (fenómeno denominado "bomba polar") provocará un fuerte descenso de las temperaturas en Tucumán y gran parte del país.
Ante este escenario, especialistas brindaron una serie de recomendaciones para prevenir enfermedades, evitar la hipotermia y proteger a los grupos más vulnerables.
La llegada de la denominada "bomba polar" pondrá a Tucumán entre las provincias que sentirán con fuerza el ingreso de aire de origen antártico. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el fenómeno comenzará a afectar al norte argentino entre el miércoles 1 y el jueves 2 de julio, con temperaturas muy por debajo de lo habitual y posibilidad de heladas e incluso nevadas en zonas serranas.
Frente a este panorama, el Ministerio de Salud de la Nación recordó una serie de medidas para reducir los riesgos que el frío extremo representa para la salud, especialmente en niños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
¿Por qué el frío extremo representa un riesgo?
Las autoridades sanitarias advierten que los eventos de frío extremo pueden incrementar la mortalidad durante los días posteriores a la ola polar.
Las bajas temperaturas favorecen la aparición de enfermedades respiratorias, complicaciones cardiovasculares y cuadros de hipotermia, especialmente entre las personas más vulnerables.
Por eso, recomiendan seguir las alertas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional y adoptar medidas preventivas antes y durante el fenómeno.
Cómo prepararse para la llegada de la bomba polar
Antes del ingreso del aire polar, el Ministerio de Salud aconseja:
Mantenerse informado a través de los pronósticos y alertas oficiales.
Tener al día las vacunas del Calendario Nacional de Vacunación, especialmente contra enfermedades respiratorias.
Revisar estufas, calefones y calefactores con un gasista matriculado.
Verificar que puertas y ventanas cierren correctamente para conservar el calor.
Sellar filtraciones de aire en techos, paredes y taparrollos.
En zonas donde pueda nevar, preparar un plan familiar de emergencia y contar con un kit básico.
Qué hacer durante el frío extremo
Mientras dure la ola polar, las autoridades recomiendan:
Evitar permanecer mucho tiempo al aire libre.
Abrigarse con varias capas de ropa liviana en lugar de una sola muy gruesa.
Mantener el cuerpo en movimiento para generar calor.
Beber abundante agua, aunque no se tenga sensación de sed.
Evitar los cambios bruscos de temperatura.
No automedicarse ante síntomas respiratorios y consultar rápidamente a un profesional de la salud.
Cuidado con el monóxido de carbono
Uno de los principales riesgos durante el invierno es la intoxicación por monóxido de carbono.
Para prevenir accidentes, es fundamental:
Ventilar todos los ambientes diariamente, incluso cuando hace mucho frío.
No utilizar hornallas ni hornos para calefaccionar la vivienda.
Revisar periódicamente los artefactos de gas.
Verificar que las chimeneas funcionen correctamente.
¿El alcohol ayuda a combatir el frío?
El Ministerio de Salud advierte que esta creencia es falsa.
Aunque el consumo de bebidas alcohólicas genera una sensación momentánea de calor, en realidad provoca la dilatación de los vasos sanguíneos y acelera la pérdida de temperatura corporal, aumentando el riesgo de sufrir hipotermia.
Por ese motivo, recomiendan evitar el consumo de alcohol como método para combatir las bajas temperaturas.
Alimentación durante la ola polar
Los especialistas también aconsejan mantener una alimentación saludable para ayudar al organismo a afrontar las bajas temperaturas.
Entre las recomendaciones figuran:
Consumir comidas calientes y nutritivas.
Priorizar alimentos frescos y poco procesados.
Realizar las cuatro comidas diarias.
Mantener una adecuada hidratación durante toda la jornada.
Quiénes deben extremar los cuidados
Las autoridades sanitarias recuerdan que los grupos con mayor riesgo frente al frío extremo son:
Adultos mayores.
Bebés y niños pequeños.
Mujeres embarazadas.
Personas con enfermedades cardíacas o respiratorias.
Pacientes con enfermedades crónicas.
Ante cualquier síntoma como dificultad para respirar, confusión, somnolencia excesiva o pérdida de sensibilidad por el frío, se recomienda acudir de inmediato al centro de salud más cercano.













