Resumen para apurados
- La UTN Tucumán reunió a expertos y alumnos en un debate sobre el impacto y la ética de la inteligencia artificial, en el marco del aniversario de Ingeniería en Sistemas.
- El encuentro abordó la falta de leyes de IA en Argentina y la necesidad de aplicar principios éticos y de transparencia desde el diseño de los sistemas tecnológicos.
- Esta iniciativa promueve una visión integral que une la ingeniería, el derecho y la gestión pública para formar ciudadanos preparados ante el avance de la automatización.
La Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Facultad Regional Tucumán fue escenario de un conversatorio sobre inteligencia artificial, ciudadanía digital y ética que reunió a alrededor de 70 alumnos en el Aula Magna de la institución, en el marco de las actividades por los 40 años de la carrera de Ingeniería en Sistemas de Información.
La jornada, denominada "El mundo que programamos: Inteligencia Artificial, Ciudadanía Digital y Ética en la era de la automatización", contó con la presencia de la directora de la carrera, la ingeniera Cristina Rojas, y convocó a estudiantes, docentes y profesionales interesados en reflexionar sobre el impacto de las tecnologías emergentes.
Uno de los expositores centrales fue el secretario de Participación Ciudadana de la Provincia, José Farhat, quien abordó los desafíos que plantea la inteligencia artificial desde una perspectiva jurídica, institucional y de derechos humanos. Durante su conferencia sostuvo que la IA ya no puede analizarse únicamente como una herramienta tecnológica, sino como un fenómeno que influye en decisiones que afectan la vida cotidiana, las oportunidades y las libertades de las personas.
"Cuando una máquina decide sobre una persona y nadie puede explicar por qué, no estamos frente a un problema técnico. Estamos frente a un problema de derechos", afirmó Farhat durante su exposición.
El funcionario explicó que, aunque Argentina todavía no cuenta con una ley específica sobre inteligencia artificial, existen principios constitucionales y normas de protección de datos personales que deben servir de marco para el desarrollo y la utilización responsable de estas tecnologías.
En ese sentido, remarcó la importancia de incorporar criterios de transparencia, supervisión humana y rendición de cuentas desde el diseño mismo de los sistemas automatizados. "La responsabilidad empieza en el diseño y termina en una persona. Por más sofisticado que sea el sistema, siempre debe haber alguien que pueda explicar, corregir y responder", sostuvo.
Farhat también hizo referencia a la guía elaborada por la Agencia de Acceso a la Información Pública para promover una inteligencia artificial responsable, documento que consideró una herramienta útil para organismos públicos y privados.
El panel fue completado por la abogada Carolina Argüello, presidenta de la Fundación Liderando Cambios, y los ingenieros Sandra Valla, Oscar Greco y Mario Figueroa de la Cruz, quienes aportaron distintas miradas sobre los desafíos técnicos y sociales que plantea la automatización.
Durante el encuentro se debatieron cuestiones vinculadas con la ética aplicada a la inteligencia artificial, los sesgos algorítmicos, la violencia digital, la infraestructura tecnológica, la responsabilidad profesional y la necesidad de formar ciudadanos capaces de comprender y participar activamente en el nuevo entorno digital.
La actividad permitió poner en diálogo disciplinas como la ingeniería, el derecho y la gestión pública, con el objetivo de promover una visión integral sobre una tecnología que ya forma parte de la vida cotidiana y cuyo desarrollo exige respuestas técnicas, legales y éticas.







