Resumen para apurados
- Máximo Kirchner encabezó un acto en Parque Lezama por el Día de la Bandera, donde criticó a la interna peronista por no respaldar activamente a Cristina Kirchner.
- El líder de La Cámpora cuestionó a quienes piden unidad pero no visitan a la expresidenta en su detención, aludiendo a Kicillof y rechazando candidatos por inercia electoral.
- Estas declaraciones fracturan la relación con el sector de Kicillof y anticipan una dura disputa por la conducción del peronismo y el armado electoral de cara al futuro.
En un acto cargado de simbolismo y dardos hacia el interior del peronismo, Máximo Kirchner fue el único orador de un masivo "banderazo" en Parque Lezama. Ante unas 15.000 personas, el líder de La Cámpora celebró el Día de la Bandera y marcó el primer aniversario de la detención domiciliaria de Cristina Kirchner con un discurso que tuvo un destinatario claro: el gobernador Axel Kicillof.
“Los que todos los días hablan de unidad ni siquiera son capaces de caminar hasta San José 1111 para ver cómo está ella”, disparó Kirchner, en referencia a la ausencia del mandatario bonaerense en el domicilio donde la expresidenta cumple su condena por la causa Vialidad.
El legislador fue más allá y exigió dirigentes con "coraje". “Si tenemos miedo de representar los intereses de la gente, demos un paso al costado”, agregó.
Sin mencionarlo, Kirchner también apuntó contra la gestión de Alberto Fernández al advertir sobre los riesgos de construir alianzas electorales frágiles. “No sea que lleguemos de nuevo al gobierno, alguien se coma los mocos y terminemos con un presidente aún peor que el actual”, sentenció. En esa línea, rechazó la idea de "candidatos por default", reafirmando que el liderazgo del espacio debe ser plebiscitado y no heredado por inercia.
El acto contó con una fuerte presencia territorial de intendentes como Federico Otermín (Lomas de Zamora), Mariel Fernández (Moreno) y Mayra Mendoza (Quilmes), además de figuras como Juan Grabois y Jorge Capitanich. El cierre, fiel a la liturgia kirchnerista, estuvo musicalizado por los Redonditos de Ricota, mientras la militancia iniciaba una procesión hacia el barrio de Constitución para saludar a su líder.










