Resumen para apurados
- La intendenta Rossana Chahla confirmó que el boleto de colectivo en San Miguel de Tucumán subirá a $1.700 desde el lunes para evitar un paro y garantizar el servicio esencial.
- La medida fue aprobada por el Concejo Deliberante tras un incremento del 36%, en medio de la quita de subsidios nacionales y el fuerte aumento de los costos del gasoil.
- Aunque la suba busca sostener el transporte, los concejales dudan de que mejore la calidad del servicio, el cual afectará de manera directa al bolsillo de los trabajadores.
La nueva tarifa del transporte público a $1.700 comenzará a regir desde el lunes, confirmó la intendenta capitalina Rossana Chahla. Reconoció que el aumento “es un golpe al bolsillo del trabajador”, pero remarcó que se trata de “un servicio esencial”. En el Concejo Deliberante los ediles llegaron a la misma conclusión, y también dudaron de que las deficiencias de la actividad vayan a resolverse con la suba.
Ayer, el cuerpo que preside Fernando Juri (PJ) aprobó por nueve votos contra ocho el incremento tarifario del 36% para las líneas urbanas de colectivos. Y hoy, durante el acto por el Día de la Bandera en la plaza Independencia, la jefa municipal informó que la ordenanza será promulgada de inmediato y que estará vigente desde el inicio de la semana próxima.
Chahla fue consultada por el impacto de la actualización tarifaria para la ciudadanía, y respondió que “todo es un golpe al bolsillo para el trabajador”. “La luz, el agua, todo es un golpe al bolsillo. Pero el transporte es esencial y nosotros no podemos permitir ni darnos el lujo de tener un paro para que la gente no pueda ir a la escuela, a trabajar o a un centro de salud”, aseveró.
La intendenta reiteró que la situación es compleja y que como municipio “no tenemos otra” más que priorizar y garantizar el funcionamiento del transporte público. “Entiendo que es un aumento, pero hay una política nacional de sacar todos los incentivos (al transporte), teniendo en cuenta el aumento que tuvo el gasoil”, insistió.
Además, la jefa municipal repitió que la administración capitalina cuenta con un plan para mejorar el servicio. “Hemos estudiado la cantidad de personas que suben en cada colectivo y en cada zona;y también la propuesta está hecha para que esa cantidad de personas no disminuya, porque ya hubo una baja importante”, aseveró.
En el recinto
En la sesión de ayer en el Concejo, en tanto, los ediles dedicaron gran parte de los argumentos a reprochar las fallas del transporte.
El presidente de la comisión que estudió el aumento, José María Franco (PJ), pidió responsabilidad institucional a sus pares. Remarcó que, aunque “duele, molesta e incomoda”, el incremento se volvía necesario para que las empresas tengan rentabilidad y el servicio no se detenga.
El edil advirtió que la suba “es para sostener el servicio, no para mejorarlo”. “Un 35% no es, dada la crisis económica que tenemos, algo tan grave. Pedían mucho más los empresarios. ¿Queremos exigirles mejoras? Propongan el cambio del dictamen; pongamos a $2.400 el boleto y mañana salgamos a fiscalizar. Ahora, hoy, el precio no es para eso”, planteó.
El concejal de Libres del Sur, Gastón Gómez, justificó su voto afirmativo con que una ciudad sin transporte dificulta la vida diaria de los vecinos, y pidió que se trabaje en una solución definitiva. “El servicio es deficiente y está colapsado. ¿Hasta cuándo vamos a seguir esperando que el Ejecutivo envíe los pliegos? Solo así vamos a poder contribuir a mejorar y hacer más eficiente la inversión que realiza el Gobierno provincial, el municipal y el sector empresarial”, cuestionó.
En tanto, el oficialista Emiliano Vargas Aignasse apuntó al orden de prioridades, donde prima el contexto laboral de los choferes. “Yo también considero que el sistema está agotado, pero también entiendo que tenemos una responsabilidad primaria de darle continuidad al servicio. Veo cómo se maneja el empresariado y no estoy de acuerdo para nada;se generó un ecosistema vicioso y perverso en donde todo termina en la presión, con el pago de sueldos de los trabajadores que tienen que llevar el pan a la mesa”, dijo. Y deslizó que esta sería “la última confianza, a medias” para el sector empresario, “porque sabemos que el servicio no va a mejorar”.
También se expresó Cristian Abel (Acción Vecinal), que defendió que la cifra de $1.700 “es razonable”. “Sin dudas que el servicio no es bueno. Y no vamos a solucionar los prolemas del transporte con el aumento. Porque la solución, si bien es del municipio, también es de la Provincia, porque el servicio tiene que ser unificado”, opinó.
9% del sueldo
Las críticas al transporte público también llegaron, por supuesto, de los ediles que votaron en contra de la disposición.
El radical Gustavo Cobos habló de los gastos. Dijo que según un informe de asalariados del Gran Tucumán - Tafí Viejo, un trabajador gana en promedio $850.000 por mes. “Con el nuevo boleto, una persona que tenga que hacer dos viajes diarios va a gastar $74.800 por mes, y esa plata significa el 9% de su sueldo. Si a eso le sumamos el grupo familiar que también tenga que viajar, tiene un impacto que no es menor”, sostuvo.
El concejal de Fuerza Republicana (FR), Alfredo Terán, cuestionó que el 58% de la flota de los colectivos de la Capital esté vencida. “El sistema tiene un nivel de descapitalización irremontable. Si tenés casi el 60% de la flota vencida y en mal estado, tenemos que decir que el sistema tiene una crisis de carácter terminal”, advirtió.
Por su parte, Federico Romano Norri (UCR) mencionó las obras que se realizaron en pos del mejoramiento del servicio, como un proyecto impulsado por él mismo para las paradas seguras e inteligentes, la pavimentación de calles y la instalación de cámaras de seguridad en las unidades. “Sin embargo, por parte del sector empresario no hemos visto avance”, reprobó.
El alfarista Carlos Ale cruzó directamente al Ejecutivo municipal. “La situación del transporte no va a cambiar si los poderes concedentes, en este caso la Municipalidad, sigue siendo cómplice de esta jugada maestra que tiene Aetat de sacarle al Gobierno provincial y ahora al municipal, cuando en campaña el municipio decía que iba a terminar con este tema de los empresarios”, criticó.
En la sesión del jueves, el radical Leandro Argañaraz enumeró las problemáticas de la actividad y aseguró que falta “voluntad política”. “Si nosotros no avanzamos con las optimizaciones de las rutas, con la reparación de las calles, con los baches que tienen a lo largo de la ciudad, si no buscamos empresarios nuevos mediante licitaciones, nunca va a haber otra alternativa que no sea aumentar el colectivo”, subrayó.
Por último, el concejal José María Canelada (UCR) reiteró, como en otras ocasiones, las falencias del servicio que justifican el voto negativo de su bloque y cuestionó la carta documento presentada por la Aetat hacia el presidente de la comisión, Franco, donde se exige el tratamiento del incremento tarifario. “Todo el tiempo se mezcla servicio público, política partidaria y competencia. Estamos a disposición de acercarles un reglamento del Concejo, la normativa aplicable, lo que sea necesario. Somos servidores públicos, pero queremos que el trato sea respetuoso. Esto es un dislate jurídico y una falta de respeto”, indicó.







