Resumen para apurados
- San Martín de Tucumán perdió 2-0 ante Colegiales en Munro, profundizando una grave crisis futbolística y de goles tras la reciente salida del entrenador Andrés Yllana.
- Con un punto de los últimos 15 y cinco partidos sin hacer goles, el interinato de De Camilo expuso el bajo nivel individual, la falta de rumbo y el enojo de los hinchas.
- La comisión directiva busca definir un nuevo DT y traer refuerzos de cara al mercado de pases, urgidos de sumar puntos para evitar la zona de descenso en el torneo.
De mal en peor. Para los hinchas de San Martín la derrota 2-0 ante Colegiales no solo implicó el cuarto traspié en cinco presentaciones, sino también la dolorosa corroboración de que su equipo sigue sin rumbo, más allá de la partida de Andrés Yllana de la conducción técnica.
“Hay que dar vuelta la página y con carácter urgente levantarse para salir del pozo”, declaró Hernán De Camilo a la salida del estadio Libertarios Unidos. Apenas el técnico interino pronunció la palabra “pozo” un hincha lo interrumpió a los gritos. “Por qué no probamos con los jugadores del club, por favor”, se llegó a escuchar antes de que lo invitaran a abandonar el lugar.
Los simpatizantes, algunos presentes “de encubierto” en Munro y muchos otros activos en las redes sociales, salieron a reclamar por los pocos minutos en cancha de los juveniles durante la era Yllana y también el sábado frente al “Tricolor”, cuando el “Mocho” buscó encontrar la luz al final del túnel con una alineación en la que prevalecieron nombres de experiencia.
Pero nada le resulta a este San Martín. Ni siquiera, haber disputado un correcto primer tiempo, en el que merodeó el arco anfitrión varias veces. Pero con Diego Diellos en el banco hasta avanzado el complemento, el gol se le siguió negando: no solo sumó apenas un punto de los últimos 15, sino que lleva cinco partidos sin marcar, un número que resalta la gravedad de la crisis futbolística –y también anímica- del “Santo”.
Con la victoria de Atlanta, ya son 11 los puntos que lo separan del líder. En cambio, apenas cuatro unidades lo alejan de la temida zona roja. Se mantiene en un séptimo puesto “mentiroso”: Nueva Chicago, con dos partidos menos, y su homónimo de San Juan, con uno, podrían desplazar al “Santo” de zona de reducido.
“Nos equivocamos una vez y la pagamos caro. No hay vuelta atrás. Nos duele, porque es una realidad: San Martín entró en una meseta y hay que sacarlo lo más pronto posible, para volver a ponernos firmes en el campeonato”, deseó De Camilo, quien se puso a disposición como técnico interino hasta que el club lo requiera.
El problema es que la salida de Yllana, envuelta en la polémica por sus declaraciones posteriores en las que le pegó a todo el mundo menos al presidente de la institución, no reveló signos de mejora en la cancha, ni descompresión de la situación interna.
De allí la frustración y la preocupación creciente del “Mundo San Martín”. Porque si la solución no se encuentra en un cambio de entrenador, la pregunta es de cajón: ¿Tienen los jugadores la jerarquía necesaria para revertir la situación? Además, el nuevo técnico deberá levantar la moral del plantel y encontrar rápidas respuestas en la cancha para frenar la caída libre.
En relación a cómo impactó en el grupo la partida de Yllana, el “Mocho” le restó importancia, aunque admitió que sí hubo motivos para el adiós.
“Son cosas que suceden, ni fue la primera ni será la última vez. Pasó porque algo no estaba bien, no estaba fluyendo. Pero los jugadores son profesionales, viven de esto, no es la primera vez que cambian de entrenador”.
Darío Sand, quien había sido marginado del arco por Yllana en el cotejo con Quilmes, fue evasivo ante la pregunta sobre cómo habían caído en el plantel las declaraciones del extécnico “santo” una vez que regresó a Buenos Aires. “Ni se habló… no hablé con nadie, no sé, la verdad”.
En fin, los rendimientos individuales son bajísimos, las lesiones se han convertido en un karma y las pocas virtudes que mostró el equipo en las primeras fechas del certamen directamente se han esfumado con el correr de los partidos.
Y los referentes naturales están faltando a su cita: “Caco” García y Lucas Diarte parecen “dobles” de ellos mismos años atrás, el “Turbo” se esfuerza, pero el combustible le escasea, y el capitán Sand, visiblemente afectado por bajos desempeños propios y ajenos, hasta ofreció su renuncia.
“Hace muchos años que estoy. Es un momento difícil para mí, fue un año que me quedé para intentar luchar de vuelta... Hasta se me puso en discusión en un momento por parte de un entrenador. Las cosas no me están saliendo y tampoco para el club...”, expresó el capitán, responsable en el primer gol del “Tricolor”.
Antes del nuevo traspié, Oscar Mirkin se mostró calmo y no soltó prenda acerca de los candidatos a hacerse cargo del equipo. “Queremos resolverlo a la mayor brevedad”, argumentó en entrevista con LA GACETA.
Lo dijo De Camilo, y se lo repiten una y mil veces en sus mentes los hinchas: “No sabemos todavía cómo continúa todo”. Y por estas horas, tanto el técnico interino como los simpatizantes solo imploran, con más temor que convicción: “Que lo que viene sea lo mejor para San Martín”.
La bala de plata (el nombramiento del entrenador) y sus esquirlas (los cuatro refuerzos de este próximo mercado) están en poder de Mirkin.







