Resumen para apurados
- Mery del Cerro fue internada en Argentina por un cuadro de inflamación sistémica y SIBO, impulsando a expertos a advertir sobre el diagnóstico preciso de esta afección digestiva.
- Tras sufrir hinchazón y fatiga, la actriz inició un tratamiento integral. La SAGE y la OMS piden cautela para evitar el sobrediagnóstico mediante test de aliento y rigor médico.
- Especialistas enfatizan que el SIBO requiere un abordaje de raíz para evitar recaídas. El impacto futuro busca educar al paciente para no confundir estrés con patologías digestivas.
El estado de salud de Mery del Cerro generó mucha repercusión. Ella misma se encargó de aclarar que su condición por la que se internó es compleja, pero que está controlada. Empezó como una cuestión de hinchazón por comer de más demasiada intensa por lo que empezó a hacerse chequeos profundos. La actriz en sus redes sociales, bajo absoluto control emocional, posteó un video en el que no habló pero sí escribió una especie de parte médico de su autoría en el que detalló lo que le está sucediendo.
La ex Casi Ángeles enumeró los diagnósticos que recibió últimamente: “Inflamación sistémica, falta de energía, dolor crónico y SIBO (impacto digestivo)”. La última afección se denomina “Sobrecrecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado”. Se puede comparar con "la punta del iceberg" que es el cuerpo de la artista de 41 años; un cuerpo que está estresado, inflamado y con el sistema inmune agotado por otros problemas previos
El SIBO, entonces, es apenas una pieza del rompecabezas que se arma para llegar a este diagnóstico. El SIBO se caracteriza por una proliferación anormal de bacterias en una zona del aparato digestivo donde su presencia debería ser limitada.
El tratamiento no es sólo intestinal, es integral porque hay multidiagnósticos. Del Cerro está con sueroterapia (vitaminas y minerales que van directo a la vena para saltarse el sistema digestivo que con el SIBO no absorbe bien) y NAD+ es una terapia para recuperar la energía a nivel de las mitocondrias de sus células.
Para saber
El mismo diagnóstico tuvo la actriz y modelo, Araceli González, en 2023 y lo superó en meses de tratamiento. Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como las asociaciones de gastroenterología como la Sociedad Argentina de Gastroenterología (SAGE) han actualizado sus posturas para evitar el "sobrediagnóstico". Los organismos recomiendan que el "Test de Aliento con Lactulosa o Glucosa". Los médicos insisten en tratar el SIBO desde la raíz, no solo con antibióticos (como la Rifaximina). Si no se arregla la motilidad intestinal o la acidez gástrica, el 60% de los pacientes recaen antes del año.
Los organismos celebran que se hable más de salud digestiva, pero advierten que no toda hinchazón es SIBO. A veces es simplemente estrés, mala alimentación, intolerancia a la lactosa o sedentarismo.
Hay que diagnosticar con rigor y tratar con estrategia. El SIBO es real y tratable, pero requiere un estudio serio para no terminar en un ciclo de antibióticos de nunca acabar. Por ello es que el accionar de Del Cerro es el correcto, pero una excepción, no la regla.
Para la inmensa mayoría de las personas, el diagnóstico y el tratamiento del sobrecrecimiento son ambulatorios (van al centro médico a hacerse el test y se vuelven a casa). Del Cerro sí se internó por el cuadro sistémico que arrastraba. El SIBO se maneja entre el consultorio del gastroenterólogo y la cocina de casa. Tal como lo hizo González hace tres años atrás.
“Lo importante es tener el diagnóstico. Vayamos a un médico, que nos vea y nos diga qué tenemos. Y, a partir de ahí, poder cuidarnos como corresponde. La verdad es que tuve un médico gastroenterólogo que lo cazó enseguida y un nutricionista maravilloso, que siguen controlándome, porque lleva un tiempo”, contaba la dama en un reportaje publicado por La Nación al poco tiempo de haber anunciado su recuperación.







