Tucumán Central golpeó a un candidato y reafirmó su identidad en el Federal A

El “Rojo” venció 2-0 a San Martín de Formosa, uno de los equipos más fuertes de la zona, y dejó en claro que su principal virtud no pasa solo por el juego, sino por una mentalidad que lo empuja a competir sin complejos en una categoría exigente.

DEDICATORIA. Brahian Collante anotó el segundo gol del triunfo del Rojo. DEDICATORIA. Brahian Collante anotó el segundo gol del triunfo del "Rojo". Luciana Ramón/Prensa Tucumán Central.

Resumen de nota

  • Tucumán Central venció 2-0 a San Martín de Formosa en Tucumán por el Federal A. Con goles de Ruiz Rodríguez y Collante, el "Rojo" sorprendió a un candidato y sumó puntos clave.
  • El equipo de Arrieta se impuso ante un rival de jerarquía mediante la pelota parada. Tucumán Central, recién ascendido, apuesta a una mentalidad intensa para evitar el descenso.
  • Esta victoria reafirma la identidad del club en una categoría exigente. El desafío próximo será suplir la baja de Collante, su figura y goleador, ante Boca Unidos por la fecha 5.
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La necesidad apura. Empuja a adaptarse, a moverse, a no dejar espacio para la duda. El miedo puede estar, claro, pero no puede mandar. En muchos casos, esa urgencia se transforma en motor: no hay margen para especular cuando el objetivo es claro. Tucumán Central tiene esa mentalidad. Costó muchísimo llegar al Federal A y hoy está dispuesto a entregar todo por mantenerse. Soñar con más puede aparecer, pero la prioridad es clara: sumar la mayor cantidad de puntos para no renegar con el descenso. Ese espíritu se refleja en la cancha: cada pelota se pelea con el corazón, el cuerpo y algo más. El “Rojo” no se arrodilla ante ningún candidato, ni siquiera frente a los “súper equipos” de la categoría. Esa irreverencia, muchas veces, termina en resultados que invitan a sonreír. Uno de esos casos se dio ayer, cuando el equipo de Walter Arrieta venció 2-0 a San Martín de Formosa.

Y no fue un rival más. La “Franja” llegaba como uno de los grandes candidatos de la zona 2: el año pasado alcanzó la final del Reducido del Federal A ante Atlético de Rafaela y mantuvo buena parte de esa base. Tiene nombres de peso como Gervasio Núñez, Ricardo Tapia, Emanuel Cuevas y Oscar Piris, futbolistas de experiencia y recorrido. Incluso había mostrado una imagen competitiva en la Copa Argentina, donde cayó apenas 1-0 frente a Racing. Por jerarquía, funcionamiento y antecedentes, todo indicaba que era el favorito. Pero en Tucumán se encontró con un equipo que juega con otra lógica: la de la necesidad.

San Martín de Formosa fue ordenado. No se desesperó y marcó el ritmo con circulación por los costados, buscando espacios. Pero Tucumán Central es impredecible: no sostiene un ritmo constante, aunque siempre genera peligro. Tiene jugadores de vértigo, capaces de romper estructuras en ráfagas ofensivas.

Esa fue la clave del ascenso y también una marca de su identidad actual. Daniel Gómez y Benjamín Ruiz Rodríguez, como dupla, se entienden casi de memoria y generan situaciones con naturalidad. Mientras que Brahian Collante y Matías Smith aportan el desequilibrio necesario para hacer la diferencia en esta categoría. Allí estuvo la llave de por qué Tucumán Central generó tantas ocasiones de peligro, aunque el “Rojo” mostró una cualidad a mejorar: la eficacia. Los delanteros convirtieron a Kevin Humeler en uno de los jugadores más destacados del partido.

Los goles, por su parte, llegaron a través de la pelota parada. Ya en el debut, frente a Bartolomé Mitre, Tucumán Central había mostrado un gran manejo de esta herramienta: tiene buena altura y, además, muy buenos ejecutantes de cara al arco.

El primero llegó a partir de un tiro libre de Collante: el ex Graneros puso una pelota en el corazón del área y, luego de una serie de rebotes, la pelota le quedó a Ruiz Rodríguez, que puso el 1-0. Un gol de una dupla que ya se conocía hace tiempo, incluso antes de llegar al “Rojo”.

El segundo, en tanto, fue una obra de arte del propio Collante: el volante lanzó un tiro libre que se metió en el ángulo izquierdo del arquero Humeler. Así marcó su segundo tanto en la competición -ambos de pelota parada- y confirmó que es uno de los jugadores más peligrosos del equipo.

Su partido no fue perfecto: tras sacarse la camiseta en el festejo, recibió la segunda amarilla y fue expulsado, por lo que no podrá estar disponible para el próximo compromiso frente a Boca Unidos por la fecha 5.

No fue una actuación sin fisuras. Tampoco pretende serlo. Porque en este tipo de contextos, el margen de error existe, pero lo que no puede faltar es la convicción.

Tucumán Central ya dejó en claro cuál es su forma de competir: con intensidad, con decisión y con una idea que no negocia. En una categoría donde la jerarquía muchas veces marca la diferencia, el “Rojo” propone otra cosa: jugar desde la urgencia, desde la necesidad.

Y cuando esa necesidad se transforma en motor, como ocurrió ante San Martín de Formosa, no siempre gana el que mejor juega, sino el que mejor entiende lo que está en juego.

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