
Resumen de nota
- El árbitro Adrián Franklin quedó bajo sospecha tras la filtración de chats que sugieren pagos irregulares vinculados a Pablo Toviggino (AFA) para influir en partidos y apuestas.
- Los chats de 2021 mencionan un pago de '300' a Franklin, similar a una causa contra el árbitro Lobo Medina. Se investiga su rol en un empate entre Independiente Rivadavia y All Boys.
- El caso agrava la crisis de transparencia en la AFA y el arbitraje nacional. La justicia analiza el impacto de estas maniobras en el mercado de apuestas y la credibilidad del fútbol.
El arbitraje argentino volvió a quedar en el centro de la polémica a partir de nuevas sospechas sobre supuestos manejos irregulares. En este caso, el nombre que apareció vinculado al escándalo fue el de Adrián Franklin, árbitro con paso por la Primera Nacional, mencionado en conversaciones que alimentarían la hipótesis de posibles arreglos ligados a partidos y apuestas clandestinas.
El tema tomó fuerza luego de que en el programa ¿La Ves?, de TN, difundieran presuntos chats entre contactos agendados como “Beacon” y “Tovi II”. De acuerdo con la información expuesta, este último nombre sería el de Pablo Toviggino, tesorero de la AFA. En esos mensajes se habla de “alcanzarle 300 a Adrián”, una referencia que encendió las alarmas porque coincide con otra causa bajo sospecha: el supuesto pago de $400 mil a Luis Lobo Medina, otro árbitro apuntado en una investigación similar.
Uno de los intercambios, fechado el 10 de octubre de 2021, muestra a “Tovi II” diciendo que quería hacerle llegar ese monto a Franklin y aclarando que no tenía relación con “lo de Lobo”. Sin embargo, para los investigadores y para quienes siguen el caso, esa aclaración no hizo más que profundizar las dudas. Poco después, la otra parte responde que “ya estaría entregado”, una frase que fue interpretada como un posible indicio de que el dinero o el acuerdo ya se había concretado.
A ese material se sumaron otras conversaciones en las que presuntamente Franklin y Beacon se saludan con naturalidad, intercambian datos logísticos y hasta coordinan un encuentro. En uno de esos mensajes, el árbitro comenta en qué hotel se encontraba alojado y luego recibe una dirección en la calle Lavalle al 1700. Todo eso habría ocurrido en la previa de un encuentro considerado sensible dentro de la categoría.
El partido que quedó bajo sospecha
El foco de las sospechas apunta al empate 2 a 2 entre Independiente Rivadavia y All Boys, disputado en Mendoza por la fecha 30 de la Zona B de la Primera Nacional. Más allá del resultado, lo que generó ruido fue la actuación de Franklin dentro de la cancha: en una jugada discutida se cruzó con un futbolista de All Boys, lo empujó, lo amonestó y reanudó el juego de inmediato para evitar una reacción generalizada. La principal sospecha no es que se haya intentado favorecer a uno de los equipos, sino que determinadas decisiones pudieran haber tenido impacto en el mercado de apuestas, sobre todo en rubros como tarjetas amarillas y resultado final.







