ÚLTIMOS CALORES. El pronóstico extendido anticipa que hoy será el último día del verano con una máxima superior a los 30 °C. ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO

En un otoño que recién comienza, la ciudad de San Miguel de Tucumán atraviesa una jornada atípica marcada por temperaturas más propias del verano que de esta época del año. Este domingo, el termómetro alcanzó los 32,1°C, mientras que la sensación térmica escaló hasta los 37,3°C, generando un clima sofocante que sorprendió a los tucumanos.
Con el cielo algo nublado y una humedad del 60%, la combinación de calor y aire cargado intensificó la percepción térmica, haciendo que la tarde se sintiera aún más pesada. A esto se sumó un viento del este a 21 km/h, que lejos de refrescar, aportó una circulación de aire tibio que sostuvo las altas temperaturas.
El fenómeno resulta llamativo por el momento del año: a pocos días de haber comenzado el otoño, se espera habitualmente un descenso progresivo de las marcas térmicas. Sin embargo, esta jornada rompió esa tendencia, instalando un escenario más cercano a los días intensos de enero o febrero.
La presión atmosférica, ubicada en 958,6 hPa, y la buena visibilidad de 15 kilómetros completaron el panorama de un día estable, aunque inusualmente caluroso para fines de marzo.
Especialistas señalan que este tipo de episodios, cada vez más frecuentes, reflejan la variabilidad climática que afecta a la región. Mientras tanto, los tucumanos adaptan su rutina a un calor inesperado, en una postal que desdibuja los límites entre estaciones.







