Cartas de lectores: órdenes religiosas y educación

Hace 20 Hs

En Tucumán la educación colonial estuvo a cargo, casi exclusivamente, de las órdenes religiosas. La provincia contó con su primera escuela conventual en 1566, establecida por los franciscanos que acompañaron la fundación de la ciudad. La educación de los naturales se concentraba en la instrucción de la fe religiosa y la enseñanza de la lectura. La acción educativa de los franciscanos fue ininterrumpida durante todo el período. También se puede considerar a los franciscanos como los iniciadores de los estudios secundarios en la provincia, ya que sostuvieron una clase de latinidad y estudios superiores de filosofía, teología y derecho, cursos que eran frecuentados por religiosos de la obra, seminaristas del clero secular y estudiantes laicos. En esas aulas franciscanas se educaron Nicolás Avellaneda, Julio Argentino Roca, Juan Bautista Alberdi, Gregorio Aráoz de La Madrid, los obispos José Eusebio Colombres y Agustín José Molina, Alejandro Heredia y Juan B. Terán, entre otros. Los estudios que tuvieron continuidad durante el período independiente, fueron los de primeras letras y los de latinidad. Los jesuitas, llegados a Tucumán en 1585, fundaron un colegio en 1613, que permaneció hasta 1767, año de la expulsión de la Compañía. El Colegio de Santa María Magdalena contaba con templo, claustros, aposentos, patios, escuela de gramática y primeras letras, carpintería, almacenes, sótanos, huertas, rancherías, corralón y lugares comunes, y una biblioteca con 1208 volúmenes que servía de consulta para los maestros y alumnos. Sus actividades educativas, entre 1614 y 1654 se constataban en la existencia de clases de gramática; lecciones de casos de moral y una escuela de primeras letras. Tras la expulsión de los jesuitas y la distribución de sus bienes, los habitantes de Lules y los integrantes del Cabildo de Tucumán solicitaron, 1791, la fundación de una casa de la Orden Dominicana (llegaron en 1780), para suplir el vacío dejado por los primeros, para que establecieran una escuela de primeras letras y gramática. Fue muy escasa la educación en aquella época. Poco o nada se había podido hacer en todos estos años. La orden Franciscana como la Jesuítica habían sido las únicas que, desde la fundación en adelante, impartían más o menos regularmente enseñanza a los habitantes.

Pedro Pablo Verasaluse

pedropabloverasaluse@gmail.com

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