
El año 1908 fue un momento clave en la historia cultural de Tucumán, ya que marcó el comienzo de una nueva era en la provincia, la era del cine mudo. La llegada de los primeros cines causó un gran impacto en la sociedad de la época. Me imagino la emoción de la gente cuando se enteró de que se iban a proyectar películas en un lugar especial, con una pantalla grande y música en vivo. Los primeros cines se convirtieron en un lugar de encuentro para la sociedad tucumana. Pero la magia no se detuvo ahí. En la década de 1920, el cine mudo comenzó a dar paso al cine sonoro. La gente se asombró al escuchar las voces y los sonidos de la pantalla y el cine se convirtió en un espectáculo aún más emocionante. Cambió la forma en que la gente se entretenía y se informaba. Las películas sonoras ofrecían una experiencia más inmersiva y realista, lo que ayudó a aplicar la visión de la gente y a inspirar nuevos intereses. El cine se convirtió en una herramienta para la educación y la difusión de ideas y jugó un papel importante en la formación de la identidad cultural de Tucumán.
Rodolfo Ruarte
Las Heras 516 S. M. de Tucumán







