PASADO EUROPEO. Pérez Luaces tuvo una experiencia como PF de Villarreal de España.
Cada 8 de marzo invita a reflexionar sobre los espacios que las mujeres fueron conquistando dentro del deporte. El fútbol, históricamente dominado por hombres, también comenzó a transformarse gracias al trabajo de jugadoras, entrenadoras y profesionales que acompañan el crecimiento del fútbol femenino. En San Martín, ese proceso también se sostiene en la tarea de quienes trabajan en la formación y el desarrollo de las futbolistas. Una de ellas es Juliana María Pérez Luaces, preparadora física y coordinadora del plantel femenino, que además sumó una experiencia internacional trabajando con el fútbol femenino del Villarreal de España.
Su recorrido dentro del club siempre estuvo ligado a la formación. Desde las categorías más pequeñas hasta el plantel superior, su tarea consiste en acompañar el proceso deportivo de las jugadoras. “Es muy gratificante enseñar y ver el proceso de la alumna, cómo se forma como futbolista y cómo va creciendo con el tiempo”, explicó. Para ella, el desarrollo del fútbol femenino no se limita únicamente a lo deportivo, sino también al crecimiento personal que atraviesan las jugadoras a lo largo de ese camino.
En 2024 tuvo la oportunidad de viajar a España para trabajar con el fútbol femenino del Villarreal, donde formó parte del cuerpo técnico durante una temporada completa. La experiencia le permitió observar una estructura diferente dentro del deporte. “Ellas son profesionales, tienen una estructura muy organizada y los clubes les brindan condiciones muy similares a las del fútbol masculino”, contó.
Ese paso por Europa también le permitió dimensionar las diferencias que todavía existen entre el fútbol femenino argentino y el europeo. “En España el fútbol femenino avanzó mucho porque los clubes le dan la misma importancia desde las formativas hasta el plantel superior”, explicó.
La importancia de la visibilidad
A pesar de esas diferencias, Pérez Luaces considera que el fútbol femenino argentino también atraviesa un proceso de crecimiento que puede consolidarse con el tiempo. Para ella, uno de los aspectos más importantes para que ese desarrollo continúe es la visibilidad. “Es importante que la gente conozca más a las jugadoras, cómo juegan y qué trabajo hay detrás de cada equipo”, señaló. En ese camino, el desafío no solo pasa por mejorar las condiciones deportivas, sino también por seguir construyendo un espacio donde cada vez más mujeres puedan desarrollarse dentro del fútbol.








