ENTRENO. Iara Conde asegura que encontró su lugar en el mundo en el fútbol de San Martín.
El crecimiento del fútbol femenino en San Martín también se construye a partir de historias personales que comenzaron de manera simple, casi casual. En el marco del Día Internacional de la Mujer, el recorrido de muchas jugadoras refleja cómo el deporte fue ganando espacio entre nuevas generaciones que crecieron viendo el fútbol como una posibilidad real. Una de esas historias es la de Iara Conde, defensora del equipo, cuyo vínculo con la pelota comenzó cuando todavía era una niña.
Su llegada al club se dio cuando tenía apenas nueve años. En aquel momento, su padre quería que practicara algún deporte y la llevó a San Martín con la idea de que jugara al hockey. Sin embargo, una escena inesperada cambió su camino. “Mi papá quería que haga algún deporte. Me llevó al club con la idea de que hiciera hockey, pero cuando llegué vi a un grupo de chicas jugando al fútbol y le dije: ‘Papá, no quiero ir a hockey, llévame a la cancha de fútbol’”, recordó.
Desde aquel día, el fútbol pasó a ocupar un lugar central en su vida. Iara llegó junto a un grupo de amigas, aunque con el paso del tiempo fue la única que continuó dentro de la disciplina. El acompañamiento familiar fue fundamental para sostener ese camino, incluso cuando todavía existían prejuicios sobre el fútbol femenino. “Mi papá me apoyó desde el primer momento. El problema era mi mamá, que lo veía como un deporte para varones. Pero después entendió que era lo que yo quería y terminó siendo mi fan número uno”, contó.
Con los años, también comenzó a percibir cambios en la mirada sobre el fútbol femenino dentro del club. El crecimiento del plantel y la mayor visibilidad del deporte generaron un contexto distinto al de sus primeros pasos.
El sueño de jugar en La Ciudadela
Para las jugadoras, uno de los momentos más especiales fue cuando el equipo tuvo la oportunidad de jugar en el estadio del club. “Tuvimos el privilegio de jugar en La Ciudadela y me encantaría que eso sea más seguido”, expresó Conde. Para ella, ese tipo de experiencias no sólo representan un reconocimiento al esfuerzo del plantel, sino también una señal del crecimiento que el fútbol femenino empieza a tener dentro de San Martín.








