DIRIGENTE. Sylvia Jiménez conduce la Liga Catamarqueña y representa al interior en espacios de decisión del fútbol argentino y mundial. Instagram @mariasylviajimenez
La historia de Sylvia Jiménez parece escrita por el propio fútbol. Su recorrido en este deporte arrancó de casualidad y terminó en un lugar que nadie imaginaba. Mucho menos ella.
Sylvia nació en Tucumán. A los dos años su familia se mudó a Catamarca y allí creció. El destino, con esas vueltas que da la vida, la llevó de nuevo a Tucumán para estudiar Derecho. Se recibió de abogada y luego volvió a Catamarca, la provincia que ya sentía como propia.
En ese momento el fútbol no figuraba en sus planes, ni de casualidad.
“La dirigencia fue una circunstancia. Yo trabajaba con quien en ese momento era ministro de Gobierno y presidente de San Lorenzo de Alem. Cuando el club comenzó su recorrido en el Federal A necesitaban ordenar contratos de jugadores. Como soy abogada, me pidieron que diera una mano. Así empezó todo”, recordó.
Ese primer paso ocurrió en 2015. Entre papeles y reuniones fue metiéndose en un mundo que hasta entonces miraba desde afuera (y hasta ahí… porque Sylvia, de hecho admite que el fútbol no era parte central de su vida). Un año después llegó la sorpresa.
“En 2016 el presidente Gustavo Saadi me pidió que asumiera la presidencia del club. Yo venía trabajando mucho y veía entusiasmo en lo que hacía. Me propuso que lo sucediera en el cargo”, contó.
La reacción no fue tranquila. Y no, no podía ser de otra manera. El mundo sigue siendo conservador. El del fútbol más aún.
En San Lorenzo de Alem muchos dirigentes no estaban de acuerdo con que una mujer condujera el club. El rechazo apareció rápido. Sylvia tampoco pertenecía al barrio del club, otro detalle que alimentaba la resistencia.
“Fue una revolución. Muchos no querían saber nada con que yo fuera presidenta. Era mujer y además no era del barrio. Aun así tenía el apoyo necesario y muchas ganas de trabajar”, recordó.
Ese 2016 marcó el comienzo de una historia distinta. En ese momento era la única mujer presidenta de un club en el Federal A. La imagen llamaba la atención en cada reunión del fútbol del interior. Así apareció otro nombre clave en su camino: Pablo Toviggino.
“Él era, sigue siendo, presidente del Consejo Federal y le llamaba la atención que yo fuera la única presidenta mujer. Empezamos a hablar seguido y a partir de ahí fui aprendiendo mucho sobre el mundo del fútbol”, relató.
El salto grande llegó el 27 de marzo de 2017, el día en que Claudio Tapia asumió la presidencia de la AFA luego del período de normalización. Desde la FIFA pidieron cumplir con el cupo femenino en los órganos de decisión.
Sylvia era la única presidenta mujer en ese universo.
“Ese día me propusieron integrar el Comité Ejecutivo como vocal titular. Cuando entré a la sala todos se levantaron y me aplaudieron”, recordó.
EJEMPLO. Un lugar ganado con años de trabajo en el fútbol del interior y presencia en los espacios donde se toman decisiones. Instagram @mariasylviajimenez
Esa imagen quedó grabada. Decenas de dirigentes, todos hombres, y en el medio una abogada catamarqueña que había llegado al fútbol casi por casualidad.
El recorrido siguió sumando capítulos. Durante dos mandatos condujo San Lorenzo de Alem. Luego ocupó la vicepresidencia y más tarde se involucró de lleno en la Liga Catamarqueña de Fútbol.
En 2021 asumió la presidencia de la entidad. “Creía que era la primera presidenta de Catamarca. Después me dijeron que era la primera del país. Fue una sorpresa enorme”, contó.
La Liga provincial reúne a 25 clubes. En ese universo dirigencial el número de mujeres sigue siendo mínimo. “Hoy somos tres mujeres. Dos presidentas y yo al frente de la Liga. Igual ya no encuentro las resistencias del comienzo. Todos saben quién soy y cómo trabajo”, expresó.
Y si esto ya era un montón en la vida de Sylvia… la vida tenía mucho más para darle.
En octubre del año pasado recibió una llamada desde Suiza. Del otro lado estaba Claudio Tapia. “Me dijo que iba a integrar una comisión de fútbol femenino en la FIFA junto con mujeres de distintas partes del mundo. Fue una noticia increíble. Uno tiene aspiraciones, sueños, metas… esto fue una locura”, contó.
En diciembre viajó a Doha para la asunción formal. El propio Gianni Infantino le entregó el certificado que la confirma como integrante de la Comisión de Grupos de Interés del Fútbol Femenino de la FIFA, con mandato hasta 2029.
“Ese momento fue extraordinario. No hay nada más grande que la FIFA. Me sentí una bendecida”, dijo.
El desafío recién empieza. La primera reunión formal será en mayo, donde comenzarán a diseñar estrategias para impulsar el crecimiento del fútbol femenino en todo el mundo.
“Voy a estudiar inglés porque es una materia pendiente. Igual en FIFA todo está preparado, hay traductores y un funcionamiento impresionante”, comentó entre risas.
FIFA. La dirigente, abajo a la izquierda, durante su designación en la comisión de grupos de interés del fútbol femenino del organismo internacional. Instagram @mariasylviajimenez
Mientras tanto, la vida sigue con ritmo intenso. Sylvia también es mamá de dos niñas pequeñas, una de cuatro años y una bebé de apenas meses. “Mis hijas son lo más grande que tengo. Cuando llego a casa trato de dejar todo el trabajo afuera. Con ellas soy otra persona”, expresó.
La maternidad convive con la dirigencia. La agenda mezcla reuniones, partidos, viajes y responsabilidades institucionales.
En el medio aparece una convicción que se repite a lo largo de toda la charla: el lugar de las mujeres en el fútbol.
“A las mujeres nos cuesta el doble. El fútbol evolucionó, aunque sigue siendo un ambiente muy machista. Cuando asumí en el club sentía que tenía que demostrar que era capaz. Fue una forma de taparles la boca a muchos”, recordó.
Con el paso del tiempo el trabajo acomodó las cosas. Dirigentes que al principio desconfiaban terminaron reconociendo su gestión. “En lo nacional siempre me trataron con mucho respeto. Las situaciones más difíciles las viví en mi propia ciudad”, contó.
En Catamarca todavía tiene varios sueños pendientes. Uno aparece claro. Sylvia quiere volver a tener un equipo en el Federal A. “Voy a trabajar hasta que Catamarca vuelva a tener un club en esa categoría”, afirmó.
También insiste con la participación femenina dentro del fútbol. “Es importante que las mujeres ocupemos estos lugares de decisión. No se trata de competir con los hombres. El fútbol necesita trabajo conjunto. Las mujeres aportamos una mirada distinta”, explicó.
Cuando habla de ese tema menciona otro ejemplo cercano: Soledad Gonzalez, la presidenta de Tucumán Central que logró el ascenso de su club. “Me encantó ver a otra mujer en ese rol. Hizo un trabajo impresionante. Es importante que cada vez seamos más”, expresó.
A diez años de esa primera reunión con contratos en San Lorenzo de Alem, hoy la abogada forma parte de una mesa global donde se discute el futuro del fútbol femenino.
Una historia que empezó casi de casualidad. Una historia que todavía sigue escribiéndose.








