Tarucas distinguió a dos yaguaretés tucumanas

Azul Medina y Candela Delgado recibieron camisetas en la previa del duelo ante Dogos XV por su relevancia en el rugby femenino.

HOMENAJEADAS. Azul Medina y Candela Delgado recibiendo sus camisetas por parte de los capitanes Faustino Sanchez y Matías Orlando | FOTO: Osvaldo Ripoll. HOMENAJEADAS. Azul Medina y Candela Delgado recibiendo sus camisetas por parte de los capitanes Faustino Sanchez y Matías Orlando | FOTO: Osvaldo Ripoll.
Hace 2 Hs

La previa del partido entre Tarucas y Dogos XV tuvo un momento especial que trascendió lo estrictamente deportivo. En el marco del Día Internacional de la Mujer, la franquicia tucumana decidió homenajear a dos representantes del rugby femenino argentino: Azul Medina y Candela Delgado, integrantes del seleccionado nacional Las Yaguaretés.

El reconocimiento consistió en la entrega simbólica de camisetas de la franquicia: la número 6 para Medina y la número 8 para Delgado. El gesto fue breve, pero cargado de significado, porque reflejó el crecimiento de una disciplina que durante años luchó por ganar visibilidad y reconocimiento.

Para Azul Medina, el momento tuvo un valor especial por su cercanía con la franquicia. “Muy agradecida. Acompaño siempre a Tarucas desde el año pasado, soy la fan número uno”, contó entre sonrisas. Luego destacó el sentido profundo del homenaje. “Me parece algo a destacar este reconocimiento a la mujer en el deporte y el lugar que ocupa hoy en la sociedad. Me parece que es necesario”, relató.

“El rugby femenino en Argentina está dando pasos agigantados de la mano de los objetivos que vamos cumpliendo con Las Yaguaretés”, explicó. Y agregó que la visibilidad es uno de los factores centrales para que el deporte siga creciendo. “La difusión ayuda mucho, sobre todo con la transmisión de los partidos y con que los clubes grandes abran las puertas al rugby femenino”, señaló.

Ese cambio cultural también se refleja en las nuevas generaciones. Medina contó que cada vez más niñas se acercan al deporte con referencias claras. “Hoy las nenas más chiquitas saben quiénes son Las Yaguaretés, conocen los nombres y ven los partidos. Eso antes no pasaba”, narró.

Desde su propia experiencia, la jugadora remarcó además el valor formativo del rugby. “Es un deporte en el que se trabaja mucho en equipo y que te enseña valores para toda la vida. A mí me formó como persona y hoy soy la deportista que soy gracias a eso”, expresó.

El crecimiento del seleccionado nacional también quedó reflejado en el reciente torneo disputado en Kenia, donde el equipo consiguió un resultado histórico. Para Azul, el logro fue el resultado de una preparación intensa y de un cambio estructural en el equipo.

“No lo esperábamos, siendo realistas. Fue un esfuerzo muy grande del equipo, en un país con una cultura muy distinta a la nuestra. Pero nos mentalizamos para competir en contextos incómodos”, contó. La clave, según explicó, estuvo en el trabajo físico. “El físico fue nuestra base y todo vino de la mano de eso”, sostuvo.

Por su parte, Candela Delgado vivió el reconocimiento con una emoción similar: lejos de asumirlo como un mérito personal, lo interpretó como un homenaje al crecimiento y al esfuerzo colectivo del rugby femenino. “Es algo especial que reconozcan lo que es el rugby femenino para la mujer, a pesar de todas las barreras que tenemos”, expresó.

Delgado coincidió con Medina en el diagnóstico sobre el momento que atraviesa la disciplina. “Creo que el rugby femenino está creciendo un montón. Estamos buscando nuestro espacio y que los clubes nos abran las puertas”, relató.

Ese crecimiento, según explicó, también se sostiene en una transformación interna del equipo argentino. La jugadora recordó con emoción la consagración obtenida en Kenia, que permitió a Las Yaguaretés dar un paso importante dentro del circuito internacional. “Fue algo muy lindo y muy especial para nosotras. Haber clasificado era el objetivo que veníamos buscando”, afirmó.

Para Delgado, el salto competitivo que mostró el equipo respecto al año pasado tiene varias explicaciones. “Crecimos mucho mental y emocionalmente, y también en lo físico”, explicó.

Ahora, con ese envión deportivo, el objetivo aparece cada vez más claro: llegar al circuito mundial de rugby seven. Tanto Medina como Delgado coinciden en que el sueño ya no parece tan lejano.

Mientras tanto, ambas también entienden que su presencia y sus logros cumplen un rol social importante. Candela Delgado lo resume con un mensaje directo para las nuevas generaciones. “Que las chicas sigan luchando por sus sueños y que se animen a probar este deporte. Las mujeres también podemos destacar en lo que históricamente fue considerado un deporte de hombres”, señaló.

En una noche en la que el rugby volvió a tomar protagonismo en Tucumán, el homenaje a Medina y Delgado dejó algo más que una postal emotiva. Fue también una señal clara de que el rugby femenino ocupa cada vez un lugar más visible dentro del deporte argentino.

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