
Es tan difícil calificar con lo que uno piensa, que entraríamos en la falta de respeto, no a la persona sino a la investidura que tiene y debe tener una persona que ejerce la primera magistratura del país. Con mis años de pertenencia política al centenario partido UCR permanecí azorado y perplejo por la actitud de una persona que parecía en determinados momentos, por su comportamiento, un barrabrava que no guardaba el decoro que tiene que tener a sus semejantes con el aplomo y templanza para dar cumplimiento con lo que estipula la Constitución de abrir todos los primeros de marzo el período de sesiones, dando cuenta de su gestión y de lo que propones hacer. He visto a través de los años a muchos presidentes dirigirse al pueblo argentino. Pero ahora que se dirija de tal manera con insultos y descalificaciones no se compadece en el rol que le corresponde. Ni Menem cayó en lo anteriormente dicho. Asistimos a un espectáculo denigrante para los argentinos. Lamentablemente soy pesimista en el futuro de las consecuencias que pudieren venir si no corrige las actitudes, porque esto no votó el pueblo.
José Luis Avignone
Marcos Paz 922- S. M. de Tucumán






