Recuerdos fotográficos: Las Heras 50, donde estuvo convaleciente Aráoz de La Madrid
En este espacio de “Recuerdos” procuramos revivir el pasado por medio de imágenes que se encuentran guardadas en ese tesoro que es el Archivo de LA GACETA. Esperamos que a ustedes, lectores, los haga reencontrarse con aquellos momentos y que puedan retroalimentar con sus propias memorias esta sección que les brindamos día a día.
Escuchar nota
La casa de Las Heras 50, donde está hoy la Peña El Cardón, es una parte de la casona construida en 1801 donde en 1826 pasó convaleciente Gregorio Aráoz de La Madrid, después de haber sido dejado por muerto en El Tala, tras haber sido derrotado por Facundo Quiroga. La casa, cuyo patio se ve en la primera foto, era de Don Francisco Javier de Ávila y Godoy y Doña Ceferina Aráoz de Ávila, prima de Aráoz de La Madrid.
El 27 de octubre de 1826 el general había sido volteado del caballo y rodeado por los hombres de Quiroga. Él contó en sus “Memorias” que tuvo “quince heridas de sable: en la cabeza, once, dos en la oreja derecha, una en la nariz que me la volteó sobre el labio, y un corte en el lagarto del brazo izquierdo y más un bayonetazo en la paletilla y junto al cual me habían tirado el tiro para despenarme”. Además “me pisotearon después de esto con los caballos, me dieron de culatazos y siguieron su retirada”. Fue dejado por muerto en el campo. Lo llevaron horas más tarde a Tucumán, luego de pasar por un curandero santiagueño que le cortó “un pedazo de la oreja que venía pendiente de un hilo” y le cosió la punta de la nariz. El herido general estuvo unos ocho o nueve días en la casona de su prima. Parte del edificio perdura.
En “El viejo Tucumán en la Memoria” (ediciones de la UNT, 2002) se publica la letra del tango “El Cardón”, de Marcos Navarro y Orlando Bravo Figueroa, que celebra esta “Casa patricia/ de la colonia,/ Noble reliquia/ de la ciudad” (…) “Cuando Gregorio Aráoz de La Madrid/ llegó de El Tala herido por Facundo/ despreciando los bienes de este mundo/ aquí juró luchar hasta morir”.
En el trabajo “La arquitectura doméstica y su rol en la conformación de la ciudad en el marco de la batalla de Tucumán”, de Daniela Moreno e Isabel Lozano (IX Jornadas de la Generación del Centenario, del Centro Cultural Rougés) se cuenta que la casa fue dividida en 1828 en cuatro fracciones para la viuda de Francisco de Ávila y Godoy y sus tres hijas. La calle se llamaba San Martín, luego se denominaría Alsina y posteriormente Las Heras. En 1944 la propiedad (en la segunda foto se ve cómo era en 1934) figuraba a nombre de María Hipólita Terán de Rougés. Luego sería dividida en un sector sur en Las Heras 52, y un sector norte en Las Heras 50, que quedó a nombre de María Laura Rougés de Soaje.
En 1964 se subdividió en dos fracciones: una en el interior de la manzana, adquirida por las Hermanas de nuestra Señora de la Merced (para ampliar el colegio) y la otra fue adquirida en 1972 por la Peña Cultural El Cardón. La casa fue restaurada según un proyecto del arquitecto Eduardo Sacriste (quien puso como condición que no se tocara nada, salvo los techos, porque al momento de la compra estaba prácticamente destechada). Y así se ve hoy (foto pequeña), según la describe la canción: “Hoy esta casa/ es el cobijo/ de los artistas/ de Tucumán.// Canto su nombre de corazón,/ Planta del norte, brazos del cielo:/ Peña ‘El Cardón’ “.








