En pleno auge de la inteligencia artificial: ¿conviene comprar una computadora nueva?

El mercado de computadoras y celulares está sufriendo aumentos de precios que llegan al 30% y la culpa la tienen las memorias RAM

En pleno auge de la inteligencia artificial: ¿conviene comprar una computadora nueva?
Pablo Hamada
Por Pablo Hamada 02 Marzo 2026

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Existía una regla -casi indiscutible- a la hora de comprar una computadora o un celular: siempre convenía esperar el nuevo modelo, ya sea para estrenar funcionalidades, mejorar prestaciones o bien para comprar una versión anterior y así ahorrar unos pesos. Pero ese truco económico ya no parece tener vigencia.

La empresa fabricante de computadoras, impresoras y otros dispositivos, Hewlett-Packard (HP), confirmó la semana pasada lo que varios especialistas en tecnología venían advirtiendo a fines de 2025: el precio de las memorias RAM hoy ocupa un tercio del costo de una computadora. Según la compañía, es alarmante el crecimiento del precio de estos componentes esenciales también para los celulares: pasó del 15% al 35% en un trimestre, es decir, se duplicó y ahora obliga a los fabricantes a recalcular los precios de sus productos.

El CEO interino de HP, Bruce Broussard, identificó al culpable de esta escalada de precios: la inteligencia artificial. Según el ejecutivo, la industria está impulsando de manera acelerada la venta de “AI PCs”, es decir, computadoras preparadas para ejecutar IA de manera local. Este cambio, que también están experimentando los nuevos celulares, está convirtiendo en piezas centrales a las memorias, al igual que a las placas de video. Por dicho motivo, en 2026 se espera un aumento de precio de dos de los productos más cotidianos que permiten conectarnos al mundo. Es más, según la empresa, el panorama podría empeorar a medida que avance el año.

La memoria RAM es el nuevo oro tecnológico y la paradoja es inevitable. La IA llegó prometiéndonos una productividad nunca antes vista, ayudándonos a redactar correos, editar videos o programar en segundos; pero para cumplir esa promesa, los bots y modelos necesitan "vivir" en algún lado. Los modelos de lenguaje modernos (como los que hacen funcionar a ChatGPT o Gemini) requieren cantidades industriales de memoria para procesar datos en tiempo real.

Las empresas líderes que compiten por el liderazgo en este nuevo paradigma están invirtiendo en chips de memoria a una velocidad que ni la Fórmula 1 conoce. Necesitan alimentar sus “cerebros” y para eso necesitan un espacio físico e impactan en toda una industria revolucionada. El problema es un poco más grave porque los grandes fabricantes de memoria como Samsung, SK Hynix y Micron controlan el 90% del mercado mundial y se enfrentan a un dilema de producción: fabricar un chip de memoria de alto rendimiento para IA o uno tradicional para una notebook común. Las reglas del mercado acomodan ese dilema: prefieren venderle a Nvidia o Microsoft, que pagan fortunas, antes que abastecer el mercado minorista y por eso, las RAMs para el usuario común no solo es más cara, sino que empieza a escasear.

Sea por ambición o por escasez, los precios de los equipos que usan RAM van a aumentar. Ya lo admiten los fabricantes y no hace falta esperar hasta que promedie el año: esta semana Samsung comienza a vender el nuevo S26 Ultra, su teléfono de gama alta que en el país costará más de tres millones de pesos. El equipo se presenta como la máxima integración de un equipo con IA, por sus prestaciones de consulta, asistencia y personalización para el usuario. La máxima capacidad disponible para pocos bolsillos.

La consultora Counterpoint Research advierte que la reorientación de la producción hacia chips de inteligencia artificial está generando una grave escasez de memorias tradicionales para los teléfonos, lo que ya provocó aumentos del 30% en sus precios a finales de 2025 y sumará un 20% adicional a principios de 2026. Como consecuencia directa de esta crisis de componentes, la firma proyecta que los envíos globales de teléfonos celulares sufrirán una caída del 2,1% durante 2026. Además, alertan que el desabastecimiento golpea con fuerza a los equipos más económicos, pero también provocará fuertes incrementos superiores al 15% en algunos modelos de gama media-alta, una situación que inevitablemente achicará los márgenes de ganancia de los fabricantes y frenará el crecimiento general de la industria.

La era de la IA tiene estas contradicciones. Máxima productividad, pero costos más elevados; más capacidades para las personas, pero con el fantasma de despidos en la industria que supo tocar la gloria en las últimas décadas. Pero volvamos al título de esta columna: ¿conviene comprar ahora? Sí.

Esta vez, esperar puede salir caro. La era de la "RAM barata" parece haber quedado en el pasado. Hoy, la memoria es el nuevo activo financiero de Silicon Valley, y mientras las máquinas de inteligencia artificial sigan teniendo hambre, nosotros seguiremos pagando la cuenta.

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