Tomás Etcheverry ganó el ATP 500 de Río de Janeiro. Foto tomada de Infobae.

Tomás Etcheverry escribió la página más grande de su carrera profesional al consagrarse campeón del ATP 500 de Río de Janeiro. El argentino derrotó al chileno Alejandro Tabilo en una final intensa y levantó su primer trofeo de esta categoría, el certamen más prestigioso de la gira sudamericana sobre polvo de ladrillo.
La consagración tuvo un condimento épico. Debido a las constantes interrupciones por lluvia durante la semana, Etcheverry debió afrontar una doble jornada el domingo. Primero completó su semifinal ante el checo Vít Kopriva, a quien venció por 4-6, 7-6 (2) y 7-6 (4) en tres horas y 57 minutos. El encuentro se convirtió en el más largo en la historia del torneo.
Sin tiempo para una recuperación profunda, el argentino volvió a la cancha para disputar la final ante Tabilo. El inicio no fue sencillo. En el primer set, pese a comenzar con un quiebre a favor, se mostró errático con el saque y el chileno aprovechó para encadenar cuatro juegos consecutivos y quedarse con la manga por 6-3.
En el segundo parcial, la historia parecía repetirse cuando Etcheverry cedió nuevamente su servicio en el tercer game. Sin embargo, sostuvo su físico y su carácter en un momento límite. Recuperó el quiebre, llevó el set al tie-break (el tercero que disputaba en el día) y lo ganó para estirar la definición.
Con el envión anímico de su lado, el tercer set lo encontró más firme. Quebró en el tercer juego y defendió la ventaja con determinación hasta sellar el 6-4 definitivo. Exhausto, pero pleno, celebró el título más importante de su trayectoria.







