30 Abril 2005 Seguir en 
Los secuestros virtuales no desaparecen, a pesar de los controles dispuestos en el penal de Villa Urquiza, desde donde surgirían las amenazas. Ayer, una mujer se asustó cuando un maleante le dijo que tenía secuestrado a su hijo.
Según la Policía, Rosario Muñoz estaba en su casa, en Santa Fe 1.878, cuando recibió un llamado que habría provenido de la cárcel. El maleante le dijo que buscaba a un familiar que había tenido un accidente y la mujer, asustada, les dijo que su hijo Julio no estaba allí. Entonces, el hombre le dijo que se trataba de un secuestro. Pero Muñoz pudo comprobar que su hijo estaba bien y cortó la llamada.
Ante la ola de secuestros virtuales, el Gobierno nacional dispuso que todas las llamadas del penal sean identificadas. Según el director de Institutos Penales provincial, Ernesto Salas, esto no es suficiente, ya que el mensaje es confuso porque no especifica que los que están hablando son presos. El jueves otras tres personas fueron víctimas de amenazas a pesar de haber escuchado la advertencia en el teléfono.
Según la Policía, Rosario Muñoz estaba en su casa, en Santa Fe 1.878, cuando recibió un llamado que habría provenido de la cárcel. El maleante le dijo que buscaba a un familiar que había tenido un accidente y la mujer, asustada, les dijo que su hijo Julio no estaba allí. Entonces, el hombre le dijo que se trataba de un secuestro. Pero Muñoz pudo comprobar que su hijo estaba bien y cortó la llamada.
Ante la ola de secuestros virtuales, el Gobierno nacional dispuso que todas las llamadas del penal sean identificadas. Según el director de Institutos Penales provincial, Ernesto Salas, esto no es suficiente, ya que el mensaje es confuso porque no especifica que los que están hablando son presos. El jueves otras tres personas fueron víctimas de amenazas a pesar de haber escuchado la advertencia en el teléfono.







