Seleme detalló cómo es el proyecto para transformar El Bajo: “No le cuesta un peso a la Provincia”

El legislador José Seleme presentó un proyecto para transformar la zona de El Bajo, uno de los sectores más tradicionales y estratégicos de la capital. Con un fuerte anclaje personal en el barrio, el parlamentario sostuvo que la iniciativa apunta a recuperar un espacio “abandonado por gestiones anteriores” y convertirlo nuevamente en la puerta de entrada a San Miguel de Tucumán.
“Soy vecino del Bajo, fui vecino toda mi vida, así que a la zona la conozco a la perfección”, afirmó en diálogo con LA GACETA. Desde su banca en la Legislatura, explicó que el objetivo es “recuperar parte de nuestro patrimonio” y devolverle al sector el protagonismo histórico que supo tener.
El plan contempla dos etapas legislativas. La primera ya fue presentada y busca declarar patrimonio cultural de la Provincia a la plaza La Madrid -ex plaza Constitución- y a las zonas aledañas. El segundo proyecto propone la creación de un organismo de coordinación y planificación que permita ordenar y ejecutar el proceso de transformación.
“Esperamos que este año sean ley los dos proyectos para empezar a reconstruir una zona neurálgica, tan importante para los tucumanos, con potencial para el turismo, el deporte y un centro recreativo”, detalló.
Reorganización y condiciones dignas
Uno de los puntos sensibles del proyecto es la situación de los vendedores ambulantes que actualmente trabajan en la zona, especialmente en inmediaciones de la ex terminal. Seleme fue enfático al señalar que no se perderán fuentes laborales.
“Los vendedores no se van a quedar sin trabajo. Van a ser reorganizados en una feria dentro del mismo proyecto. Vamos a trabajar en condiciones de salud, higiene y seguridad como corresponden”, aseguró. Recordó, además, que en el sector ya se registraron incendios y siniestros, por lo que consideró urgente “dar condiciones lógicas y dignas para que cualquier trabajador pueda desarrollar su actividad”.
Inversión privada y consenso político
Ante el escepticismo que suele generar este tipo de anuncios, el legislador se mostró confiado en que la iniciativa pueda concretarse. Señaló que ya dialogó con el presidente de la Legislatura, Miguel Acevedo, y con otros parlamentarios, y destacó la buena recepción del proyecto.
“No le veo contra. Si uno pone todo en la balanza, casi todo es positivo: el apoyo de los vecinos, de una gran parte de los vendedores y, además, no tiene costo para la Provincia”, sostuvo.
El esquema propuesto prevé un desarrollo público-privado, en el que la inversión principal provenga del sector privado, mientras que el Estado provincial aporte el marco normativo y administrativo. “La Provincia no tiene que invertir un peso en el centro comercial o gastronómico. Se licitan los espacios y los privados hacen la inversión”, explicó, al tiempo que mencionó como antecedente experiencias similares en otras áreas de la ciudad.
INTERVENCIÓN. La idea es que el Mercado de Pulgas sea reubicado.
Un proyecto abierto al diálogo
Consultado sobre la existencia de una iniciativa similar en el ámbito municipal, Seleme confirmó que solicitó una audiencia con la intendenta, Rossana Chahla, aunque aún no pudo concretarse.
“Me gustaría debatir el proyecto de la Municipalidad y el nuestro, y hacer el mejor entre los dos. Acá lo que estamos buscando es el bien común, el bien para recuperar de una vez por todas San Miguel de Tucumán”, expresó.
El legislador remarcó que la meta es que la ciudad “empiece a crecer y mirar hacia adelante” y que esta vez las ideas no queden en el olvido.
La puerta de ingreso a la capital
El Bajo ha sido históricamente la puerta de acceso al microcentro, especialmente para quienes llegan desde el interior. Por su cercanía con la terminal y la antigua estación de trenes, el sector concentra comercios de todo tipo, desde veterinarias hasta locales especializados en artículos rurales.
“En el Bajo podés comprar lo que te imaginés, lo que necesités. Pasás y lo conseguís”, describió Seleme. Sin embargo, insistió en la necesidad de ordenar el tránsito, despejar la vía pública y priorizar a los comerciantes formales.
“Va a seguir siendo la puerta de ingreso más importante a San Miguel de Tucumán, pero ordenada. Los principales impulsores de este proyecto fueron los vecinos, que quieren ver la zona organizada y puesta en valor”, afirmó.
Optimista, concluyó: “Voy a trabajar muchísimo para que esto salga lo más rápido posible. La reconstrucción de esta zona tan estratégica y hermosa tiene que dejar de ser un sueño y convertirse en realidad”.







