La carne sube otra vez en Tucumán y el asado se convierte cada vez más en un gusto selectivo

En una carnicería ubicada en calle Córdoba al 400, Fernando Rojano, dueño del comercio, confirmó que en las últimas semanas se registraron nuevos incrementos vinculados al precio del novillo en pie. “Siempre para esta época se reduce un poco la venta por enero y febrero, pero lo que estamos viendo es que la carne de vacuna sigue en aumento”, explicó a LA GACETA.
Según detalló, cuando sube la hacienda el impacto es generalizado. “Cuando aumenta el novillo en pie, aumenta todo. Suben todos los cortes en el mismo porcentaje”, señaló. Rojano indicó que a comienzos de enero hubo un incremento de entre 3% y 5%, que volvió a repetirse a principios de febrero. “Y hace dos o tres días hubo otro aumento más, antes del fin de semana largo, casi de un 3%. Todavía eso no se está trasladando al mostrador”, aclaró.
El comerciante explicó que los aumentos no siempre son inmediatos en el mostrador. “Desde que sube la hacienda puede tardar hasta una semana en reflejarse, porque uno compra, faena y recién después ajusta. Cuando los aumentos son reiterativos, muchas veces no se los traslada tan rápido”, sostuvo.
En cuanto al consumo, señaló que la baja es habitual para esta época, aunque reconoció cambios en los hábitos. “Se está vendiendo un poco menos, pero la gente sigue prefiriendo carne vacuna, a pesar de que el cerdo y el pollo están mucho menos de la mitad del valor”, afirmó.
La diferencia es marcada: mientras algunos cortes de cerdo rondan los $7.000, los cortes más económicos de vaca superan los $14.000 o $15.000.
Sobre los factores que explican las subas, Rojano consideró que las exportaciones influyen en el mercado interno. “Sin duda incide el cupo para exportar carne a Estados Unidos. Muchas veces se retiene hacienda para poder producir más en el futuro y que haya mejor oferta. Yo pienso que ahí es donde está reteniendo la gente que produce los novillos”, opinó.
Entre los cortes más vendidos, destacó los más accesibles. “La molida se está trabajando mucho, el primo también, que son un poco más económicos. Todo depende del poder adquisitivo”, explicó. No obstante, en el centro todavía hay demanda de cortes premium: “Hay gente que sigue llevando picana, lomo, peceto. Por la ubicación, cerca del centro, esos cortes se venden”.
Impacto en el mercado de la carne. ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE JUAN PABLO SÁNCHEZ NOLI
También señaló que ofrecen distintas líneas de asado. “Tenemos asados especiales y otros con un poco más de grasa, que son más sabrosos y más económicos. Esos se están llevando más en estos momentos”.
En la vereda, algunos clientes confirmaron que el asado comienza a convertirse en un gusto más esporádico. Una vecina dijo que en su casa redujeron los asados tradicionales y optan por alternativas más económicas.
“Ahora hacemos asado de pollo, que es mucho más barato. El cerdo y el pollo son más económicos que la carne de asado”, explicó. Otro cliente señaló que continúa consumiendo carne, aunque en menor cantidad y alternando con otras proteínas.







