Aportan más datos del crimen de La Dársena

Llegó agonizando.Un empleado de un hospital confesó que vio ingresar a una de las víctimas en un vehículo oficial. Las Madres del Dolor dicen que silencian a los que conocen el caso.

LEILA NAZAR FUE BRUTALMENTE ASESINADA.
LEILA NAZAR FUE BRUTALMENTE ASESINADA.
29 Abril 2005
SANTIAGO DEL ESTERO.- Un testigo que había negado ante la Justicia haber presenciado la llegada al hospital Independencia, de esta capital, de una joven malherida, rectificó ayer su declaración y sostuvo que ese hecho se registró en una madrugada de enero de 2003 y que podría haberse tratado de Leila Bashir Nazar, aparecida muerta días después en La Dársena.
El testigo, identificado como Claudio Sierra y oriundo de esta capital, había sostenido en enero de 2003 que no había trabajado en el hospital donde habría llegado agonizando la joven. Sin embargo, reconoció que la chica fue ingresada en una camioneta que ocupaban funcionarios del ex gobierno de los Juárez.
El testigo se desempeñaba como camillero del Hospital Independencia y debía declarar hoy ante el juez de la causa, Mario Medina. Sin embargo, el camillero se presentó espontáneamente hoy junto un abogado, a que se le tomara la declaración testimonial. Ratificó, así, la versión de que en la madrugada del 16 de enero de 2003 había visto a una joven gravemente herida en el asiento trasero de un automotor que conducían el hoy ex secretario de Prensa de la gobernación, Xavier Ferrero Peña, junto con un gremialista y diputado provincial. Sierra reconoció que no había efectuado estas confesiones por razones de seguridad.
Las muertes de Leila y Patricia Villalba, la otra joven asesinada en el hecho que se denominó el doble crimen de La Dársena, se produjeron durante el gobierno que presidía Mercedes "Nina" Aragonés de Juárez, que fue destituido a través de la intervención del Gobierno nacional.
Días atrás, "Las Madres del Dolor" de Santiago denunciaron la existencia de un plan sistemático para silenciar a testigos clave del doble crimen de La Dársena. Hicieron esta declaración después de que el dueño de un bar, que era considerado como un testigo de importancia en la investigación del crimen, fue asesinado de un balazo en la puerta de su vivienda. (Télam)

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