Maestros heridos en un choque con caballos

Es el segundo accidente con equinos en Leales, en menos de tres días. Las víctimas dicen que, a diario, hallan bestias en la zona.

DESTRUIDA. La parte delantera de la camioneta quedó abollada tras colisionar con los animales sueltos.
DESTRUIDA. La parte delantera de la camioneta quedó abollada tras colisionar con los animales sueltos.
29 Abril 2005
Cinco maestros abordaron una combi y salieron, como lo hacen cada mañana, rumbo a sus trabajos en las escuelas rurales. Pero la de ayer fue una jornada distinta. Los docentes vivieron momentos dramáticos cuando el rodado chocó con dos animales que se cruzaron en la ruta 306, a 100 metros del ingreso a la localidad de Villa Fiad. A pesar de que la colisión fue tremenda, afortunadamente los ocupantes no sufrieron heridas graves.
A las 6.40, los maestros se dirigían en la combi desde la capital hacia diferentes escuelas del interior de la provincia. Ellos comentaron que todo parecía normal y que nada presagiaba que el amanecer de ayer sería distinto al del resto de los días que realizan el mismo viaje.
Al llegar a la localidad de Villa Fiad, dos caballos (una yegua y un potrillo) cruzaron sorpresivamente la ruta, y la camioneta los embistió, según la Policía. "No vimos a los animales. Sentimos el golpe y nos detuvimos. Uno de los caballos voló hacia la derecha y el otro hacia la izquierda. Por suerte estábamos bien a pesar de que nos habíamos golpeado un poco. Sentimos que volvimos a nacer", aseguró María Gómez, la directora de la escuela de Los Romanos, quien viajaba en el segundo asiento de la camioneta.
Los otros pasajeros, María Córdoba, Teresa Arias, Guido Zelarayán, Marcelo Lizárraga, Gómez y el chofer de la combi, Marcelo Martín Rodríguez, fueron auxiliados por un automovilista que los llevó hasta el hospital de Santa Rosa de Leales. Desde allí fueron derivados al Centro de Salud, donde quedaron en observación. Todos habían sufrido golpes leves y crisis nerviosas.
La Policía informó que los caballos no tenían marca, pero que sus dueños serían de la zona. El potrillo y la yegua, que murieron tras el choque, tenían en el cuello trozos de soga, por lo que los investigadores creen que estaban atados y que lograron soltarse.
"Es impresionante la cantidad de animales que hay en la ruta 306. Los vemos todos los días cuando hacemos el mismo viaje", dijeron Gómez y Zelarayán.
El accidente de ayer actualiza la polémica de los animales sueltos en las rutas, especialmente en la zona este de la provincia, donde en menos de tres días se sucedieron dos choques con caballos y con sólo 12 kilómetros de diferencia. El lunes a la noche, dos hermanos santafesinos que viajaban en camioneta por la ruta 9 colisionaron con dos animales a la altura de Romera Pozo. Hasta la propia Policía de la zona reconoce que se ve desbordada por la gran cantidad de caballos que deambulan cerca de la carretera. "Realizamos operativos constantemente, pero la gente no toma conciencia de que es muy peligroso dejar a los animales sueltos", explicó el subcomisario Julio Castillo, de la comisaría de Ingenio Leales.

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