Por qué licuar cáscara de mandarina con bicarbonato es un eficaz truco de limpieza casero

Este truco de limpieza casero combina cáscara de mandarina y bicarbonato para aprovechar sus propiedades naturales, eliminar olores y dejar distintas superficies más limpias sin recurrir a productos químicos.

Mandarina y bicarbonato: el truco de limpieza natural que cada vez más personas usan en casa Mandarina y bicarbonato: el truco de limpieza natural que cada vez más personas usan en casa El Tiempo
Por Mercedes Mosca Hace 5 Hs

En la búsqueda de alternativas más económicas y sustentables para la limpieza del hogar, los trucos caseros vuelven a ganar protagonismo. Uno de los que más circula en redes sociales en los últimos meses propone licuar cáscara de mandarina con bicarbonato, una combinación simple que promete buenos resultados.

Este método aprovecha las propiedades desengrasantes y aromáticas de la mandarina junto con el poder limpiador del bicarbonato, y se utiliza principalmente para neutralizar olores, limpiar superficies y reforzar la higiene diaria de forma natural.

Mandarina y bicarbonato: el truco de limpieza natural que cada vez más personas usan en casa

Esta mezcla sirve como un excelente desodorizante natural para espacios cerrados. El perfume intenso de la fruta fresca resulta ideal para dejar un olor agradable en distintos rincones. Su uso es recomendado para dejar con aroma fresco la heladera o los cajones.

La pasta resultante del proceso de licuado facilita la limpieza de diversos elementos de la cocina. Es posible usarla para frotar mesadas, tablas de madera y recipientes. Esto ayuda a eliminar restos pegados y ciertas manchas presentes en esas superficies.

Diluida con agua, esta preparación también sirve para higienizar las hojas de las plantas de interior. Aplicar la mezcla las deja brillantes, libres de suciedad y polvo acumulado. El aroma cítrico ayuda a ahuyentar algunas plagas habituales en el jardín o dentro de la casa.

Cómo preparar esta mezcla de mandarina y bicarbonato

Para preparar la mezcla, primero se debe lavar bien la cáscara de mandarina para quitar cualquier residuo de pesticida o suciedad. Posteriormente, es necesario cortar la cáscara en trozos pequeños e introducirlos en la licuadora con un poco de agua. Se agregan una o dos cucharadas de bicarbonato y se licúa hasta conseguir una pasta homogénea. La mezcla se utiliza al momento para la limpieza o se coloca en pequeños recipientes si el objetivo es un desodorante natural.

Aunque este truco es útil para labores ligeras de aseo, su eficacia disminuye ante la suciedad difícil. La mezcla no elimina grasa muy pegada, moho o manchas complejas tan bien como un producto químico especializado. Se debe tener precaución al aplicarla sobre superficies delicadas, como el mármol o la madera barnizada, debido a que el bicarbonato puede ser abrasivo. Por ello, se recomienda probar la pasta primero en una pequeña esquina.

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