Entre los taxistas de la Capital corren los rumores y las especulaciones sobre la reglamentación de las apps de transporte. Esta semana, el sector se agrupó y llegó al edificio municipal pidiendo una audiencia con la intendenta, Rossana Chahla, para plantear inquietudes y solicitar “reglas claras” en el nuevo sistema de traslado de pasajeros. En paralelo, concejales apuestan a que la ordenanza aprobada en diciembre traerá una mejora integral de la movilidad urbana.
El descontento del sector taximetrero apunta al modo en que el municipio resuelve las bases de la reglamentación, en especial, porque se desconfía del secretario de Movilidad Urbana, Benjamín Nieva. Los choferes temen que se les impongan condiciones severas y piden un lugar en la mesa de decisión. “Él (por el funcionario) pone día a día reglas de juego diferentes. Nosotros queremos igualdad de condiciones para todos, seguimos abiertos al diálogo, pero buscamos que la intendenta nos escuche y nos dé una solución”, señaló Miguel Barrionuevo, delegado de la Federación Nacional de Conductores de Taxis de Tucumán.
El miembro de la agrupación que lidera Julio Rodríguez contó que una treintena de taxistas se presentó ante el edificio de 9 de Julio y Lavalle y fueron recibidos por el subsecretario de Gobierno, Alejandro Sangenis, a quien plantearon sus quejas. “Participamos todo este tiempo (de la planificación previa a la ordenanza) y ahora nos dejan afuera. Teníamos un compromiso de la doctora de trabajar en conjunto; queremos arrancar el año como corresponde”, dijo Barrionuevo.
Al cierre de esta edición, LA GACETA no pudo comunicarse con Nieva.
Ordenar y controlar
En el Concejo Deliberante coinciden en que el desafío del Estado es ordenar la convivencia entre las plataformas digitales y los taxis. “El transporte que se viene es necesariamente mixto y diverso. Apps, taxis, autos particulares y motos ya conviven y van a seguir haciéndolo. Si se hace bien, puede mejorar la oferta, reducir conflictos y darle más opciones a los vecinos”, consideró Ramiro Ortega (Fuerza Republicana).
El radical Federico Romano Norri aseguró que la ordenanza aprobada en diciembre permite que los choferes particulares operen a través de las apps y, al mismo tiempo, que los taxistas amplíen su trabajo. Deslizó que la alternativa que se debatía sobre poner cupos de vehículos a las empresas no sería conveniente, aunque esa opción ya habría sido descartada por el Ejecutivo.
Por su parte, Carlos Ale (Partido por la Justicia Social) manifestó que “si hay control, hay orden; y si hay orden, gana el vecino”. “Si logramos que el Sutrapa se implemente bien, con fiscalización real, trazabilidad, seguros, inspecciones y conductores habilitados, podemos tener un sistema más moderno, más seguro y más justo, que genere trabajo y le dé mejores opciones al usuario”, señaló.










