26 Abril 2005 Seguir en 
Habían organizado un partido de fútbol a beneficio, y terminaron a los tiros y a las puñaladas. En la localidad de La Esperanza, departamento de Graneros, al sur de la provincia de Tucumán, dos grupos de vecinos se pelearon violentamente y dos personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad.
El hecho ocurrió el domingo a las 19 y los contrincantes habrían estado alcoholizados, informaron. La Policía dijo que integrantes dos familias, la Cortez y la Gramajo, se enfrentaron con armas de fuego y blancas.
"Nos juntamos con los vecinos para hacer actividades a beneficio de la escuela de La Esperanza", explicó Diego Cortez, de 25 años. Según relató, "en medio del partido, uno de nuestros vecinos, de apellido Moyano, empezó a pelearse con un familiar, Juan, y ahí nos metimos con mi hermano. Moyano nos apuñaló con un cortaplumas", agregó Cortez, que mostraba ayer a la mañana dos cortes en sus ropas.
Una de las heridas la recibió en el muslo izquierdo y otra en las costillas. El hombre se encontraba ayer fuera de peligro ya que las puñaladas no habían afectado ninguno de los órganos vitales. El hermano de Diego, Ramón Cortez, de 35 años, resultó con cuatro heridas de arma blanca, y dos disparos de arma de fuego. Se encuentra internado y fue operado ayer en el hospital Padilla. Según la información recogida por la Policía, el partido de fútbol se jugaba como parte de una campaña realizada por los vecinos para recaudar fondos para el establecimiento al que concurren todos los niños de la zona. El Bingo también tuvo que suspenderse por la batahola.
Según informó la Policía, no hubo detenidos por el hecho, a pesar de que los vecinos de La Esperanza denunciaron el violento suceso.
El hecho ocurrió el domingo a las 19 y los contrincantes habrían estado alcoholizados, informaron. La Policía dijo que integrantes dos familias, la Cortez y la Gramajo, se enfrentaron con armas de fuego y blancas.
"Nos juntamos con los vecinos para hacer actividades a beneficio de la escuela de La Esperanza", explicó Diego Cortez, de 25 años. Según relató, "en medio del partido, uno de nuestros vecinos, de apellido Moyano, empezó a pelearse con un familiar, Juan, y ahí nos metimos con mi hermano. Moyano nos apuñaló con un cortaplumas", agregó Cortez, que mostraba ayer a la mañana dos cortes en sus ropas.
Una de las heridas la recibió en el muslo izquierdo y otra en las costillas. El hombre se encontraba ayer fuera de peligro ya que las puñaladas no habían afectado ninguno de los órganos vitales. El hermano de Diego, Ramón Cortez, de 35 años, resultó con cuatro heridas de arma blanca, y dos disparos de arma de fuego. Se encuentra internado y fue operado ayer en el hospital Padilla. Según la información recogida por la Policía, el partido de fútbol se jugaba como parte de una campaña realizada por los vecinos para recaudar fondos para el establecimiento al que concurren todos los niños de la zona. El Bingo también tuvo que suspenderse por la batahola.
Según informó la Policía, no hubo detenidos por el hecho, a pesar de que los vecinos de La Esperanza denunciaron el violento suceso.







