26 Abril 2005 Seguir en 
Un presunto delincuente habría sido baleado en medio de un robo en Villa 9 de Julio y luego apareció muerto en una vivienda en construcción de la zona, según la Policía.
Los pesquisas lo encontraron en una casa deshabitada, en Raúl Colombres y Alfredo Palacios. Según dijeron, estaba rodeado de los objetos que habría robado a la familia Roger, que vive Raúl Colombres al 1.200.
Al parecer, en medio del atraco, uno de los integrantes de la familia, Juan Carlos, de 23 años, habría hecho varios disparos para ahuyentar a los ladrones. Se cree que el maleante salió herido; se escondió en la casa en construcción, donde habría sido abandonado por su cómplice, y finalmente murió.
Anoche, los pesquisas descubrieron que las huellas digitales del cadáver hallado tenían dos identificaciones: el hombre se llamaría Mario Oscar Trejo o Juan Villafuente, según detalló el comisario Miguel Herrera, que investiga el caso. El policía agregó que el presunto ladrón tenía antecedentes por diversos robos desde 1992 y también por homicidio.
La misteriosa muerte se descubrió cerca de las 6, cuando Juan Antonio Pavón, el sereno de cuatro viviendas en construcción, aseguró que escuchó un ruido en la puerta de uno de los domicilios. "Más tarde vi que una de las puertas de una casa deshabitada estaba abierta. Cuando entré, vi a una persona tirada en el piso. Pensé que estaba borracho y me fui a avisarle a la Policía", contó Pavón. Al llegar al lugar, los agentes descubrieron que el individuo estaba muerto. Encontraron, además, una gran cantidad de ropa y dos bicicletas, que el presunto ladrón habría robado.
El misterio se resolvió un par de horas después, cuando el padre de Juan Carlos Roger, que tiene el mismo nombre, se presentó ante la Policía para realizar una denuncia por robo, según el comisario Herrera. Roger dijo que a las 4 escuchó ruidos en la planta baja de su vivienda. "Su hijo Juan Carlos bajó con una carabina y vio a dos o tres personas en el garaje. Hizo algunos disparos y los delincuentes salieron corriendo. Aparentemente, una de las balas impactó en uno de ellos", explicó el comisario.
El cuerpo tenía un balazo en la espalda, que habría sido disparado por el hijo de Roger, al que se le secuestró una carabina calibre 22 largo. El hombre estaba vestido con una pollera, una camiseta y dos bombachas. Herrera explicó que tenía una gran cantidad de tatuajes y cicatrices en los brazos.
Roger le dijo a la Policía que la ropa y las dos bicicletas que se encontraron junto al muerto son las que le habían robado de su casa en la madrugada. El caso está siendo investigado por la fiscal Adriana Giannoni y por el secretario Ernesto Baaclini. El funcionario comentó que se analizan todas las hipótesis y que hasta el momento no hay detenidos.
Los pesquisas lo encontraron en una casa deshabitada, en Raúl Colombres y Alfredo Palacios. Según dijeron, estaba rodeado de los objetos que habría robado a la familia Roger, que vive Raúl Colombres al 1.200.
Al parecer, en medio del atraco, uno de los integrantes de la familia, Juan Carlos, de 23 años, habría hecho varios disparos para ahuyentar a los ladrones. Se cree que el maleante salió herido; se escondió en la casa en construcción, donde habría sido abandonado por su cómplice, y finalmente murió.
Anoche, los pesquisas descubrieron que las huellas digitales del cadáver hallado tenían dos identificaciones: el hombre se llamaría Mario Oscar Trejo o Juan Villafuente, según detalló el comisario Miguel Herrera, que investiga el caso. El policía agregó que el presunto ladrón tenía antecedentes por diversos robos desde 1992 y también por homicidio.
La misteriosa muerte se descubrió cerca de las 6, cuando Juan Antonio Pavón, el sereno de cuatro viviendas en construcción, aseguró que escuchó un ruido en la puerta de uno de los domicilios. "Más tarde vi que una de las puertas de una casa deshabitada estaba abierta. Cuando entré, vi a una persona tirada en el piso. Pensé que estaba borracho y me fui a avisarle a la Policía", contó Pavón. Al llegar al lugar, los agentes descubrieron que el individuo estaba muerto. Encontraron, además, una gran cantidad de ropa y dos bicicletas, que el presunto ladrón habría robado.
El misterio se resolvió un par de horas después, cuando el padre de Juan Carlos Roger, que tiene el mismo nombre, se presentó ante la Policía para realizar una denuncia por robo, según el comisario Herrera. Roger dijo que a las 4 escuchó ruidos en la planta baja de su vivienda. "Su hijo Juan Carlos bajó con una carabina y vio a dos o tres personas en el garaje. Hizo algunos disparos y los delincuentes salieron corriendo. Aparentemente, una de las balas impactó en uno de ellos", explicó el comisario.
El cuerpo tenía un balazo en la espalda, que habría sido disparado por el hijo de Roger, al que se le secuestró una carabina calibre 22 largo. El hombre estaba vestido con una pollera, una camiseta y dos bombachas. Herrera explicó que tenía una gran cantidad de tatuajes y cicatrices en los brazos.
Roger le dijo a la Policía que la ropa y las dos bicicletas que se encontraron junto al muerto son las que le habían robado de su casa en la madrugada. El caso está siendo investigado por la fiscal Adriana Giannoni y por el secretario Ernesto Baaclini. El funcionario comentó que se analizan todas las hipótesis y que hasta el momento no hay detenidos.







