26 Abril 2005 Seguir en 
"El sábado, cuando viajábamos de Raco a San Javier, se cruzaron varios caballos en la ruta 340. Había mucha neblina y no se veía nada, y en menos de diez minutos casi chocamos dos veces con animales", contó María Shaw. El relato de la mujer se suma al reclamo de muchos turistas que se quejan por los animales sueltos que se cruzan en la ruta 338 (que conduce a Villa Nougués y a San Javier) y en la ruta 307 (que lleva a los Valles). Este último camino es, según la Dirección Provincial de Vialidad, el más problemático en ese sentido.
Ayer, LA GACETA observó decenas de caballos sobre la ruta 307, entre el kilómetro 30 y el dique La Angostura. Muchos animales, que al parecer habían sido atropellados, yacían al costado de la carretera. Leonardo Guanco, del destacamento que Vialidad tiene en Tafí del Valle, sostuvo que los animales deambulan por la ruta debido a que los dueños los sueltan para que vayan a pastar fuera de los corrales, ya que estos suelen quedarse sin pasto a causa del frío. "Las quejas de los turistas son constantes", comentó.
"Los caballos son un peligro porque cuando aparecen los autos se acercan a las luces en vez de alejarse. Creo que es hora de que intervenga la Municipalidad de Tafí. La Policía lo único que hace es ahuyentarlos, pero a los 10 minutos los animales vuelven a la ruta", detalló. Agregó que algunos conductores los sacrifican para que no causen choques.
Eduardo Corbalán, de un hotel de Tafí, dijo que la problemática de las bestias sueltas está causando perjuicios al turismo. "Los viajeros se quejan constantemente, y preguntan por qué nadie hace nada ante el riesgo que significan los animales en las rutas. Tuvimos casos de huéspedes que se accidentaron por culpa de caballos", relató.
Oscar Díaz, secretario de la Municipalidad de Tafí, contó que hacen reclamos a los propietarios de los animales y a la Policía para que controlen la situación. "Tienen que entender que el valle ya no es tan grande, que ya no pueden tener tantos animales. El problema es que no pueden darles de comer; por eso los sueltan", comentó. El jefe de la comisaría de Tafí, Oscar Monroy recalcó que a diario recorren las rutas ahuyentando a los caballos. "Los dueños dicen que no tienen dónde guardarlos", contó.
Ayer, LA GACETA observó decenas de caballos sobre la ruta 307, entre el kilómetro 30 y el dique La Angostura. Muchos animales, que al parecer habían sido atropellados, yacían al costado de la carretera. Leonardo Guanco, del destacamento que Vialidad tiene en Tafí del Valle, sostuvo que los animales deambulan por la ruta debido a que los dueños los sueltan para que vayan a pastar fuera de los corrales, ya que estos suelen quedarse sin pasto a causa del frío. "Las quejas de los turistas son constantes", comentó.
"Los caballos son un peligro porque cuando aparecen los autos se acercan a las luces en vez de alejarse. Creo que es hora de que intervenga la Municipalidad de Tafí. La Policía lo único que hace es ahuyentarlos, pero a los 10 minutos los animales vuelven a la ruta", detalló. Agregó que algunos conductores los sacrifican para que no causen choques.
Eduardo Corbalán, de un hotel de Tafí, dijo que la problemática de las bestias sueltas está causando perjuicios al turismo. "Los viajeros se quejan constantemente, y preguntan por qué nadie hace nada ante el riesgo que significan los animales en las rutas. Tuvimos casos de huéspedes que se accidentaron por culpa de caballos", relató.
Oscar Díaz, secretario de la Municipalidad de Tafí, contó que hacen reclamos a los propietarios de los animales y a la Policía para que controlen la situación. "Tienen que entender que el valle ya no es tan grande, que ya no pueden tener tantos animales. El problema es que no pueden darles de comer; por eso los sueltan", comentó. El jefe de la comisaría de Tafí, Oscar Monroy recalcó que a diario recorren las rutas ahuyentando a los caballos. "Los dueños dicen que no tienen dónde guardarlos", contó.







