Cómo prevenir accidentes domésticos con niños

Consejos de la Sociedad Argentina de Pediatría para evitar atragantamientos y actuar a tiempo

AUXILIOS. La maniobra de Heimlich se usa para desobstruir la vía aérea. AUXILIOS. La maniobra de Heimlich se usa para desobstruir la vía aérea.
Hace 2 Hs

La reciente muerte de un niño en Tucumán volvió a poner en primer plano un riesgo silencioso pero frecuente dentro de los hogares: los accidentes domésticos, en particular el atragantamiento con alimentos. Desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), el médico pediatra Federico Díaz (MN 165896) brindó recomendaciones fundamentales para prevenir este tipo de episodios y actuar a tiempo ante una emergencia.

“El problema es todo objeto pequeño y redondo”, explicó Díaz, y agregó: “estos elementos se atascan fácilmente en la vía respiratoria y pueden generar una obstrucción completa, incluso aunque parezcan inofensivos”. Según detalló el especialista, entrevistado por LG Play, alimentos como uvas, tomates cherry, frutos secos o pequeñas golosinas representan un riesgo elevado, especialmente en niños pequeños. “Por su forma y tamaño, quedan trabados en la vía aérea y muchas veces la tos no alcanza para expulsarlos”, advirtió. Deben ofrecerse de manera segura. “Las uvas y los tomates cherry siempre deben cortarse en cuartos o en tiras. Nunca enteros”, indicó. En el caso de los frutos secos, recomendó molerlos y mezclarlos en otras preparaciones.

Cómo actuar ante un atragantamiento

Díaz remarcó que el primer paso ante una situación de este tipo es observar al niño. “Si está consciente y tose con fuerza, hay que transmitir calma y dejarlo toser. No hay nada más efectivo que la tos para expulsar un objeto”, señaló.

Sin embargo, si la tos es débil, el niño se pone nervioso, jadea o comienza a desvanecerse, es necesario intervenir de inmediato. “En esos casos se deben aplicar las maniobras de desobstrucción”, explicó.

De acuerdo con las actualizaciones más recientes, en niños mayores de dos años se recomiendan:

- Cinco golpes firmes en la espalda, entre las escápulas (omóplatos), con la parte baja de la mano.

- Compresiones abdominales (maniobra de Heimlich), ubicando el puño en la boca del estómago y empujando hacia adentro y hacia arriba, como formando una “J”. “Si la obstrucción progresa y el niño entra en paro cardiorrespiratorio, se debe iniciar RCP”, agregó el pediatra.

Díaz también alertó sobre otros riesgos habituales durante el verano. “Los ahogamientos en piletas son una de las principales causas de accidentes graves”, señaló. Recordó que no hace falta mucha profundidad para que ocurra un accidente y que los niños nunca deben quedar solos, ni siquiera en piletas pequeñas. “El sistema de flotación más seguro es el chaleco salvavidas -subrayó-. A diferencia de los flotadores o brazaletes, el chaleco mantiene la cabeza fuera del agua ante una pérdida de conocimiento”.

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