

La hoja de ruta de Estados Unidos para la transición política en Venezuela se apoya sobre una serie de intervenciones escalonadas, que ponen el acento en la estabilización interna y en el control de los recursos económicos como ejes para moldear el futuro del país. Así lo expuso el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, durante su comparecencia ante el Congreso estadounidense.
Rubio defendió la política de presión sobre el chavismo a partir de un objetivo central: evitar el colapso del país. “El primer paso es la estabilización. No queremos que Venezuela caiga en el caos”, afirmó. En ese marco, presentó la denominada “cuarentena” como una herramienta clave para ejercer influencia. “Parte de esa estabilización, y la razón por la que creemos tener la mayor capacidad de incidencia, es nuestra cuarentena”, señaló.
Ese enfoque tuvo una expresión inmediata en el plano operativo. Rubio confirmó nuevas incautaciones marítimas y sostuvo que Washington avanza hacia un acuerdo para tomar control del crudo venezolano: “Estamos en pleno proceso y muy cerca de cerrar un acuerdo para quedarnos con todo el petróleo que permanece inmovilizado en Venezuela”.
Detalló que EEUU planea hacerse de entre 30 millones y 50 millones de barriles, que serán vendidos a precio de mercado. Según indicó, los fondos obtenidos serán administrados bajo control internacional: “Ese dinero se gestionará para que beneficie al pueblo venezolano; no a la corrupción ni al régimen”.
Definió la segunda etapa como una fase de “recuperación”, orientada a la reinserción de Venezuela en el comercio global. Rubio precisó que se buscará garantizar el acceso equitativo al mercado venezolano para empresas estadounidenses, occidentales y de otros países. Y anticipó el inicio de un proceso de reconciliación política, que incluirá amnistías, liberaciones y el regreso de dirigentes opositores para recomponer la sociedad civil.
Finalmente, dijo que la secuencia culminará en una transición política plena, con etapas que se superpondrán en el tiempo.
Las definiciones de Rubio se dieron luego de los sucesos desencadenados a partir de la operación militar estadounidense que el sábado derivó en la captura de Nicolás Maduro y en su traslado a EEUU. Tras ese operativo, Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina de Venezuela, con aval de Washington. EEUU reiteró que mantendrá un control estrecho de la transición y trabajará de manera coordinada con Rodríguez para cumplir la agenda fijada y evitar un colapso institucional.
Las palabras de Rubio dejaron delineada la estrategia estadounidense y la supervisión permanente sobre la gestión interina.
Maduro compareció el lunes ante un juez en Nueva York, y fue notificado de los cargos por narcoterrorismo que pesan en su contra.






